Diario Vasco

Bruselas, 8 dic (EFE).- Diez personas fueron detenidas hoy durante una manifestación de los llamados "chalecos amarillos" en la capital belga, donde se concentraron unas 1.000 personas entre un fuerte despliegue de la policía, que cerró el acceso de forma intermitente a varias zonas del centro de la ciudad.

Además, la policía identificó a otras 450 personas, si bien no fueron arrestadas, según indicaron a la agencia local "Belga" la fiscalía y la policía de Bruselas.

La mayoría de las detenciones se produjo por lanzar objetos contra los agentes y por portar objetos prohibidos.

Desde la mañana, la policía cortó los accesos para vehículos y peatones al barrio de las instituciones europeas, dónde tenían previsto congregarse los manifestantes, que fueron convocados a través de las redes sociales.

Esto provocó la dispersión de los mismos por zonas cercanas, próximas a las instituciones belgas y a la estación de tren Gare du Nord de la capital belga, dónde algunos manifestantes volcaron vehículos y arrancaron señales de tráfico, informa la cadena de televisión RTBF.

A primera hora de la tarde los manifestantes, en su mayoría muy jóvenes, se movían ya solo en pequeños grupos, vigilados muy de cerca por patrullas de antidisturbios que les superaban en número e iban acompañados de camiones con cañones de agua, según pudo constatar Efe.

A esta hora se ha restablecido la calma.

Las autoridades belgas habían reforzado el dispositivo policial, con efectivos de los cuerpos federal, regional y local, para evitar los disturbios registrados en otra manifestación de los "chalecos amarillos" la semana pasada en Bruselas.

En todo caso, las dimensiones de la manifestación en la capital belga fueron muy inferiores a las de las movilizaciones de hoy en Francia, donde nació este movimiento que después se extendió a la vecina Bélgica.

Las movilizaciones comenzaron en protesta por el aumento de las tasas a los carburantes en Francia, pero las demandas se han ampliado a reivindicaciones como un incremento de los salarios, más medidas de control democrático o una mejora de los servicios públicos.

De hecho, el Gobierno belga decidió ayer no subir los precios del diesel y la gasolina en 2019 tras reunirse con representantes de los "chalecos amarillos" esta semana, pero la medida no ha sido suficiente para evitar la manifestación.