Diario Vasco

Málaga, 8 dic (EFE).- La Policía Nacional ha desarticulado una "cooperativa de droga" y ha detenido en la operación a 16 personas por su presunta implicación a una organización criminal, tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales.

Entre los arrestados hay tres supuestos cabecillas que formaban un núcleo que funcionaba como una "cooperativa de la droga", donde cada uno de ellos buscaba en el mercado la mejor opción en cuanto a relación calidad-precio, según un comunicado remitido hoy por la Comisaría Provincial de Málaga.

Una vez adquirida la droga la repartían entre los tres y la comercializaban por separado a través de sus propios canales de distribución.

Según las pesquisas, los investigados no acumulaban gran cantidad de droga, sino que constantemente compraban y vendían prácticamente bajo demanda de su clientela, de manera que en cuestión de horas compraban una importante cantidad de droga y la ponían automáticamente en el mercado gracias a su amplia cartera de clientes.

En el operativo se ha detenido a 16 personas -tres de ellas en Barcelona, donde se encontraban circunstancialmente-, se ha llevado a cabo diez registros simultáneos en la barriada malagueña de La Palmilla y, entre otros efectos, se han intervenido dos armas de fuego con 141 cartuchos, hachís, dos pistolas y más de 107.000 euros.

Igualmente se ha llevado a cabo una investigación patrimonial y se ha solicitado el embargo preventivo de 16 viviendas relacionadas con el grupo investigado y cuyo valor catastral asciende a 1.992.540 euros, el bloqueo de 59 cuentas bancarias y la intervención de siete vehículos.

La operación, denominada Rávena, se inició a raíz de varios incidentes ocurridos en la zona norte de Málaga relacionados con el tráfico de drogas en los que se usaron armas de fuego.

Detrás de los hechos investigados se encontraba una organización criminal formada por un clan familiar y liderada por el patriarca del mismo; y, dentro de ésta, la existencia de una rama más activa, formada por tres de los integrantes de la red.

Además, los agentes mantienen que a través de este núcleo familiar se blanqueaban los beneficios de la actividad ilícita por medio, principalmente, de inversiones inmobiliarias y adquisiciones de vehículos de alta gama.

A lo largo de la investigación, también se confirmó el uso de armas de fuego por parte de los investigados, con demostraciones puntuales de fuerza frente a otros clanes rivales a los que llegaron a tirotear e incluso a robar la droga.

Uno de los detenidos, además, estaba implicado en dos delitos de lesiones graves producidas por arma blanca.