Diario Vasco

Burgos, 8 dic (EFE).- El San Pablo Burgos visita este domingo a partir de las 12.30 el WizinK Center de Madrid para enfrentarse a Movistar Estudiantes en un encuentro que se antoja clave para los castellanos con miras a alejarse completamente del descenso.

Tras la vuelta de los cuatro internacionales que han disputado las ventanas FIBA, el cuadro azulón apenas ha tenido tres días para preparar, con la plantilla completa, el enfrentamiento contra los del Ramiro de Maetzu, a los que aventajan en dos victorias en la clasificación.

El trabajo del técnico burgalés, Diego Epifanio, durante la semana, ha sido el de transmitir a sus jugadores la importancia de ganar el primer partido fuera de casa y lo que supondría de cara a la salvación, si bien ha reconocido en la rueda de prensa previa que la plantilla "es muy profesional" y ha sabido dejar atrás estas semanas de inactividad en Liga para centrarse en la dinámica de equipo.

No obstante, 'Epi' ha matizado que "no es fácil" porque los jugadores que se han quedado no se terminaban de acostumbrar a la inactividad y los que se fueron con su selección tuvieron que adaptarse a otras dinámicas diferentes.

En cualquier caso, el San Pablo Burgos quiere completar el triple objetivo de poner tierra de por medio en la clasificación, ganar por primera vez fuera de casa y encadenar dos victorias consecutivas esta temporada, algo que, en palabras de su técnico, les daría "más confianza".

Frente a ellos tendrán a un equipo como el Movistar Estudiantes que, ha recordado Epifanio, mantiene un bloque muy similar al de temporadas pasadas y ha sabido incorporar talento interior y exterior como Clavell o Gentile.

Al respecto, ha destacado la calidad del juego exterior estudiantil, incidiendo en que hombres de pintura como Carner-Medley también son capaces de abrirse y sacar tiro desde fuera.

Para esta nueva visita al WiZink Center, y a pesar de que en Madrid se celebra la Copa Libertadores, la afición burgalesa no quiere perderse el encuentro y otra vez acudirá en masa a la capital de España, habiéndose confirmado ya la presencia de unos 700 aficionados este domingo.