Diario Vasco

Londres, 7 dic (EFE).- Un joven británico fue hoy condenado a tres años de cárcel por mandar amenazas de bomba a miles de colegios en el Reino Unido y Estados Unidos, y activar una alerta de seguridad en un vuelo transatlántico, informaron fuentes judiciales.

George Duke-Cohan, de 19 años, se declaró culpable el pasado septiembre ante la Corte de la Corona de Luton, al norte de Londres, de mandar correos electrónicos con amenazas de bomba a más de 1.700 escuelas, universidades y guarderías.

En los textos que enviaba desde su domicilio de Watford, a las afueras de Londres, advertía de que haría estallar un artefacto explosivo si no recibía una cantidad de dinero, amenazas que provocaron cientos de evacuaciones, según detalló la investigación de la Agencia Nacional Contra el Crimen (NCA).

En colaboración con el FBI, las pesquisas también constaron que, mientras estuvo en libertad bajo fianza por esas amenazas, Duke-Cohan telefoneó al aeropuerto de San Francisco (EE.UU.) y a la policía para alertar sobre la existencia de un bomba a bordo de un avión comercial.

"Usted sabía perfectamente lo que estaba haciendo y por qué lo hacía. Sabía perfectamente los estragos que causaría", le dijo hoy el juez instructor, Richard Foster, al imponerle la sentencia de tres años de cárcel.

El magistrado le reprochó que jugase "al gato y el ratón con las autoridades" para satisfacer su "propia idea de la diversión".

La defensa de Duke-Cohan presentó durante el juicio informes psicológicos de expertos que describían a su cliente como una persona "muy inmadura" para su edad, a fin de rebajar la pena.

No obstante, la fiscalía arguyó que el condenado buscaba llamar la atención de sus seguidores en las redes sociales.