Diario Vasco

Madrid, 7 dic (EFE).- Soluciones de climatización basadas en medios naturales buscarán adaptar escuelas y centros sociales al cambio climático en España y Portugal, a través del proyecto europeo LIFE-myBUILDINGisGREEN, coordinado por el Real Jardín Botánico, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (RJB-CSIC).

Este tipo de inmuebles, "donde la ciudadanía pasa entre un 70 y un 75 % de su tiempo", presenta en la península Ibérica la mayor vulnerabilidad al cambio climático dentro de la UE, según ha indicado esta entidad en un comunicado facilitado hoy.

La mayor afección se debe a su ubicación al sur del continente con temperaturas medias más elevadas, así como a las características constructivas de los inmuebles "que fueron construidos con anterioridad a la normativa básica de condiciones térmicas" actual, ha recordado el RJB-CSIC.

Esta situación puede producir un "sobrecalentamiento" que eleve el termómetro hasta los 32 ºC en verano e impacte así a "grupos de riesgo" como niños, ancianos o personas con discapacidad, apunta el comunicado.

El investigador del CSIC Jesús Muñoz ha añadido que la solución a este problema "no puede pasar por la aplicación de un programa de climatización" artificial porque este tipo de sistemas "contribuyen al calentamiento global" e incrementan además "el porcentaje de ciudadanos con problemas respiratorios como laringitis o faringitis" y afecciones crónicas.

La iniciativa LIFE-myBUILDINGisGREEN arrancará en tres edificios piloto -dos colegios y un centro social- sobre los que se instalarán cuatro prototipos en algunas de sus partes como fachadas, muros, azoteas o aparcamientos.

Estas soluciones se complementarán con "otras medidas sostenibles", como la ventilación natural inducida, el sombreado estacional o el uso de especies autóctonas del ámbito mediterráneo y atlántico.

Se espera que estas intervenciones reduzcan de manera "significativa" el CO2 -en torno a las 27 toneladas- así como el consumo de agua de riego -un 50 %- y los costes de refrigeración -50 %- y calefacción -10 %-.

El proyecto cuenta con la colaboración del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, el Centro Tecnológico CARTIF de Valladolid, la Comunidad Intermunicipal del Alentejo Central, la Cámara Municipal de Oporto y la Diputación Provincial de Badajoz.