Diario Vasco

Moscú, 7 dic (EFE).- La Justicia rusa se negó hoy a poner en libertad al conocido activista de derechos humanos Lev Ponomariov, condenado esta semana a veinticinco días de arresto por llamar a participar en una protesta no autorizada.

El juzgado del distrito Tverskói de Moscú sólo aceptó rebajar de veinticinco a dieciséis días el arresto administrativo dictado el miércoles contra Ponomariov, que acusó a las autoridades de encerrarle por criticar insistentemente los excesos del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB).

Tanto Amnistía Internacional (AI) y la Defensora del Pueblo ruso, Tatiana Moskalkova, como el presidente de la comisión de derechos humanos del Kremlin, Mijaíl Fedótov, y varios políticos opositores habían exigido la inmediata liberación del activista, de 77 años.

AI describió a Ponomariov como "uno de los pilares del movimiento de derechos humanos en Rusia", mientras Moskalkova envió una solicitud al tribunal para que anulara su decisión de arrestar a este defensor de los derechos humanos

Una vez conocido el fallo judicial, Fedótov se pronunció a favor de recurrir y adelantó que abordará este asunto con el presidente ruso, Vladímir Putin, en una reunión el próximo martes.

"Espero que la instancia judicial superior revise la decisión y Lev pueda salir en libertad", afirmó.

Nada más ser condenado el miércoles, los abogados se dirigieron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos para que tomara cartas en el asunto, ya que su cliente sufre de insuficiencia cardíaca.

Según la prensa, el juez que condenó a Ponomariov fue el mismo que sentenció al líder opositor Alexéi Navalni a treinta y quince días de arresto administrativo por organizar protestas ilegales contra el jefe del Kremlin.

Ponomariov fue condenado como reincidente por colgar un mensaje en Facebook a favor de un mitin convocado a finales de octubre en el centro de Moscú, pues había sido detenido también en julio por otro acto de protesta.

El mitin, que no recibió la autorización del Ayuntamiento moscovita, fue convocado en apoyo de varios jóvenes imputados en dos casos penales por extremismo y terrorismo.

Ponomariov y los acusados, que podrían ser condenados a entre cinco y diez años de prisión, denuncian que las fuerzas de seguridad les arrancaron confesiones de culpabilidad mediante torturas.

El mitin "Por nuestros y vuestros hijos", que en el caso de Moscú se celebró frente a la sede del FSB en la plaza de Lubianka, concluyó con la detención de decenas de personas en varias ciudades del país.