Diario Vasco

(Actualiza la información con referencia EC5513 con declaraciones de Tsipras)

Llevar el gasoducto a Europa a través de Grecia "es bastante posible, realista", agregó Putin, mientras que Tsipras admitió que esa hipotética conexión de TurkStream a su país "elevaría el rol de Grecia en la región y en Europa".

TurkStream llevará a partir de 2019 gas ruso por el mar Negro a Turquía y a varios países europeos.

El gasoducto constará de dos tuberías paralelas, cada una con una capacidad de 17.750 millones de metros cúbicos anuales, de los que una está pensada para abastecer al mercado turco y la otra, al europeo.

El gasoducto, de una longitud total de 930 kilómetros, comenzará a funcionar en 2019, cuando se haya terminado la conexión a la red turca en Lüleburgaz, a unos 60 kilómetros de la costa.

Desde allí se prevé construir ramales hacia Bulgaria y Grecia.

Bulgaria acaba de anunciar que construirá un nuevo gasoducto de casi 500 kilómetros que conectará con TurkStream.

Tsipras reiteró hoy que abordará su deseo de conectar Grecia con el gasoducto en Bruselas, dado que Atenas "apoya el principio de la diversificación energética" y eso "implica no excluir ninguna fuente".

Tal y como recordó Putin, Rusia cubre más de la mitad de las necesidades de gas de Grecia.

A juicio de Tsipras, en la Unión Europea (UE) existen "dobles estándares", dado que existe por un lado "el deseo de conectar el TurkStream con Grecia y por otro hay presiones para no construirlo de manera que pase por ese país e Italia".

"Pero creo que habrá un entendimiento a nivel de la UE de que los estándares dobles son inadmisibles", dijo.

Putin y el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, celebraron en noviembre en Estambul el fin de la obra principal del TurkStream, el tendido submarino del gasoducto.

Tsipras también dijo que el gasoducto Trans Adriático (TAP en sus siglas en inglés), que trasladará a Europa el gas del mar Caspio, podría incluir gas ruso.