Diario Vasco

Ginebra, 7 dic (EFE).- El Comité contra la Tortura de la ONU expresó hoy su preocupación por el hecho de que la mayoría de las violaciones de los derechos humanos cometidas durante la guerra civil en Guatemala (1960-96) siguen impunes, con casos como la reciente absolución del acusado de genocidio del pueblo ixil.

El Gobierno de Guatemala, señaló el Comité en un informe periódico, debe "velar para que todas las graves violaciones de los derechos humanos cometidas durante el conflicto armado interno, en particular las masacres y los actos de tortura, violencia sexual y desaparición forzada, sean investigadas sin demora".

"Debe excluir la posibilidad de conceder una amnistía por el delito de tortura o cualquier otro tipo de indulto", señaló el comité al comentar la reciente absolución del general retirado Mauricio Rodríguez Sánchez.

El Tribunal de Mayor Riesgo B determinó en septiembre que sí hubo delito de genocidio contra el pueblo ixil (unos 1.700 miembros de esa etnia maya fueron asesinados por el ejército con la excusa de colaborar presuntamente con guerrillas comunistas), pero absolvió al general por no encontrar indicios de participación directa.

El Comité de la ONU reunido en Ginebra difundió sus observaciones finales tras haber evaluado el informe periódico que le presentó Guatemala sobre la forma en que cumple la Convención de la ONU contra la Tortura, un ejercicio al que deben someterse cada ciertos años todos los Estados parte de este instrumento legal internacional.

En sus conclusiones, el Comité manifestó preocupación por informes que denuncian represalias contra los denunciantes de los pocos crímenes que sí han llegado a la justicia guatemalteca, como en el caso Molina Theissen, un niño que fue raptado con 14 años en 1981 por grupos armados y nunca apareció.

El informe denuncia igualmente "la estigmatización y querellas espurias contra las víctimas, los testigos o los operarios de justicia" en éste y otros casos en los que se intenta llevar ante los tribunales las violaciones a los derechos humanos en el largo conflicto armado que sufrió Guatemala.

El Comité contra la Tortura lamenta que el proyecto de ley para la creación de una comisión nacional de búsqueda de personas desaparecidas en la guerra no haya avanzado desde 2007, por lo que pide que se intensifiquen los esfuerzos en este sentido.

En casos más actuales, el comité expresa su preocupación por el alarmante número de asesinatos a mujeres en el país centroamericano (307 en 2018), "algunos ocurridos como forma de control social y de intimidación por parte de la delincuencia organizada", o por la muerte de 24 activistas de derechos humanos entre enero y octubre pasados.

También se dice alarmado por la situación de inseguridad que viven los miembros de la llamada caravana de migrantes que en los últimos meses atraviesa América Central y México con el objetivo de llegar a Estados Unidos y "las condiciones deplorables de los centros donde están detenidos los migrantes y personas retornadas".

El Comité pide asimismo una investigación pronta, exhaustiva e imparcial del Hogar Virgen de la Asunción, un refugio para menores en el que murieron en un incendio 41 niñas después de haber sido encerradas el 8 de marzo de 2017. Las chicas protestaban por presuntos malos tratos, abusos sexuales y trata en el centro.

Por otro lado, el órgano de la ONU expresa dudas sobre el nombramiento de relatores de la Oficina Nacional de Prevención de la Tortura guatemalteca, por lo que pide mayor transparencia en futuras elecciones de estos cargos.