Diario Vasco

Tarragona, 7 dic (EFE).- El director de cine Juanma Bajo Ulloa ha lamentado, en declaraciones a Efe, que "el propio espectador se ha convertido en censor", antes de participar en un encuentro con público del festival internacional de cine REC de Tarragona.

El REC se clausura mañana con la proyección de "Alas de mariposa", el primer y multipremiado trabajo de Ulloa y el director ha ofrecido una charla informal en el café La Cantonada.

Tras estos 27 años de su primera película, la evolución personal del cineasta es "más racional y menos visceral y eso no es bueno, porque empiezan los miedos y las dudas".

Más en un contexto donde "hay un control de la obra muy grande" y el "propio espectador se ha convertido en censor, adoctrinado por el Estado y por los poderes".

El propio autor y el propio espectador, según Bajo Ulloa, suplen al "antiguo Ministerio de Censura, que cortaba las películas" y critica que los "artistas que tienen facilidades para trabajar son los inofensivos para el sistema o están bajo su control".

Que el poder intente controlar la cultura y el cine porque "es una herramienta poderosa que hace pensar" no es nuevo, pero sí el efecto multiplicador que tienen las redes sociales para "un público que te señala con el dedo y te dice: es que eso ya no tiene gracia".

"En un país en el que hay un control del humor y eso ha sido admitido por la población, hay que preocuparse seriamente", ha advertido el cineasta.

Bajo Ulloa ha reivindicado que "podemos hacer bromas de cualquier cosa" porque "el humor es una válvula de escape" y ha advertido que "cuando el Estado corta esa válvula, estamos entrando en problemas muy graves de intolerancia".

También ha alertado de que "la manera de represión y de censura se ha vuelto muy sofisticada" mediante la "muerte social", el vacío y la ""destrucción del prestigio en las redes sociales".

En este momento de menos visceralidad expresiva y más control social del cine, además también cuenta la irrupción de nuevas fórmulas como las series o las plataformas digitales.

Bajo Ulloa ha sentenciado que "las series son la pérdida de la liturgia del cine" porque ir a una sala acompañado y concentrarse a oscuras en una película significaba que "dedicabas tu atención y tu amor a ver esa obra".

Sin embargo, con la eclosión de los dispositivos móviles y las series "el amor que tienes a esa obra es escaso, hablas con un amigo, haces otras cosas...".

Y ha sentenciado: "Se ha perdido esa conexión emocional, las obras ya no llegan al corazón; se quedan en la superficie y quedan en consumo puro y duro... en adicción".