Diario Vasco

San Lorenzo de El Escorial , 7 dic .- La exhumación de los restos de los hermanos Lapeña obligará a mover 722 cajas funerarias con más cuerpos que se encuentran en el tercer nivel de la Capilla del Sepulcro del Valle de los Caídos.

En un informe elaborado a petición de Patrimonio Nacional, el Consejo Médico Forense explica las dificultades de la exhumación de los restos de los hermanos, que fueron enterrados en Calatayud (Zaragoza) durante la Guerra Civil y luego introducidos en nueve columbarios junto a más cuerpos cuando fueron reclamadas por el Valle de los Caídos.

Entre las conclusiones del estudio, los forenses remarcan que hay que localizar e identificar de forma "fehaciente" los columbarios del 2061 a 2069, en los que estarían los restos de los hermanos Lapeña, mediante la recogida de muestras para cotejar con los cadáveres.

"Para el eventual localización de los columbarios es necesaria la movilización de aproximadamente 722 cajas que se encuentran en el tercer nivel de la capilla del Santo Sepulcro", subrayan en el documento.

Reiteran que "solo en el caso de que se identifique fehacientemente la presencia de los columbarios señalados en el auto judicial" se debería realizar la siguiente fase, que requiere, según los forenses, de un proyecto de actuación específico.

Ese plan debe precisar de un lugar adecuado para realizar estos trabajos, como el recinto de la Basílica u "otro diferente", explican. Sin embargo, señalan que en ambos casos debe ser "adaptado en condiciones técnicas y de seguridad para la investigación".

El tiempo necesario para hacer un "estudio antropológico" de los restos que contuvieran las cajas es "difícil de determinar" pero estiman que podría alcanzar los tres meses de trabajo.

Además, consideran que los profesionales del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Aragón deben contactar con los familiares para hacer un árbol genealógico y diversas muestras.

También reclaman la participación de expertos en historia o testigos directos o indirectos de las inhumaciones primarias, exhumaciones y traslado de los restos al Valle de los Caídos.

Manuel y Antonio Lapeña, de Villarroya de la Sierra (Zaragoza), fueron fusilados en 1936 por el bando nacional, y pueden encontrarse con alta probabilidad en dicha cripta, según el auto de 30 de marzo de 2016 del Juzgado número 2 de Primera Instancia e Instrucción de San Lorenzo de El Escorial.

La aplicación de este fallo ha dado paso a la actuación de los científicos encargados de localizar el número de columbario, exhumar los restos y trasladarlos al laboratorio para cotejar el ADN con el de los familiares.

El 28 de junio, Patrimonio dio luz verde a los trabajos en la zona a la "mayor brevedad posible", tras conocerse el informe favorable del Instituto Torroja del CSIC.