Diario Vasco

Sao Paulo, 7 dic (EFE).- Carlos García Juliá, el español detenido el miércoles en la ciudad brasileña de Sao Paulo por su participación en una matanza terrorista en Madrid en 1977, estaba oculto en Brasil desde 2001 y contaba con una identidad falsa venezolana, informaron hoy fuentes policiales.

García Juliá, quien está bajo arresto en la comisaría de la Policía Federal de Sao Paulo desde el miércoles, entró a Brasil por la ciudad de Pacaraima, en el estado de Roraima, fronterizo con Venezuela, explicó el representante regional de la Interpol en Sao Paulo, Reinaldo Campos Sperandio.

El detenido, sin embargo, tan sólo solicitó un visado provisional en 2009, cuando alegó que era conductor de Uber, agregó Campos Sperandio durante una rueda de prensa conjunta celebrada en la capital paulista con representantes de la Policía Federal brasileña y la Policía Nacional de España.

García Juliá se registró antes las autoridades brasileñas como un ciudadano venezolano y bajo la identidad de Genaro Antonio Materan Flores.

El español fue detenido el miércoles por la noche cerca de su residencia en el barrio de Barra Funda, en la zona oeste de Sao Paulo, después de una larga y ardua investigación conjunta entre las autoridades españolas y brasileñas y que contó con la colaboración de la Interpol.

Los trabajos en Brasil, sin embargo, iniciaron en mayo de este año, cuando se identificó la presencia del criminal en Sao Paulo, de acuerdo con el superintendente regional de la Policía Federal (PF), Disney Rosseti.

Las autoridades españolas solicitaron entonces a Brasil su detención con fines de extradición, aunque el pedido por parte de España todavía no ha sido presentado formalmente.

"Importante determinar que ha sido un trabajo laborioso, con mucho método y mucho sistema. Teníamos noticias de que podía estar en algún país de Latinoamérica y que estaba usando una identidad falsa. Estuvimos cruzando datos con diversos países. Tuvimos la suerte y el trabajo de encontrar una pista importante", afirmó el comisario Marcos Frias Barbens, de la Policía Nacional de España.

El antiguo militante de Fuerza Nueva cumplió 14 de los 193 años de prisión a los que fue condenado en 1980 por cinco asesinatos y cuatro intentos de homicidio.

En 1994 Garcia Juliá recibió un permiso para viajar a Paraguay por una oferta de trabajo, pero la decisión le fue revocada poco después y España solicitó su regreso inmediato para terminar de cumplir la pena.

El condenado desapareció e inició entonces un periplo de fugas por Latinoamérica.

Desde su desaparición en Bolivia, donde vivió un tiempo y había sido encarcelado por un delito relacionado con el narcotráfico, se detectó su presencia en Chile, Argentina, Venezuela y Brasil, por donde se movía al disponer de documentación a nombre de otras personas, indicó hoy la Policía española.