Diario Vasco

Lima, 7 dic (EFE).- Un grupo de arqueólogos peruanos descubrió un cementerio prehispánico de hasta 1.500 años de antigüedad que cuenta con evidencias de rituales y ceremonias en los que presuntamente se rendía un culto a los muertos, informó hoy el Museo Tumbas Reales de Sipán, cuyos investigadores participaron en las excavaciones.

Este cementerio preincaico se encuentra en el complejo arqueológico El Chorro, situado en el distrito de Pomalca, de la norteña región de Lambayeque, a unos 750 kilómetros al norte de Lima.

El lugar fue utilizado tanto por los mochicas como después por los lambayeque o sicán, dos de las principales civilizaciones que dominaron la costa norte de Perú.

Desde que las excavaciones comenzaron el 24 de septiembre, los arqueólogos han desenterrado 32 tumbas, de las que veintitrés pertenecen al último periodo de la época moche y nueve a la siguiente etapa de dominio lambayeque.

Quince tumbas pertenecen a niños o adolescentes mochicas a los que les falta algunos huesos de los pies, según explicó a periodistas locales el director del complejo arqueológico El Chorro, Edgar Bracamonte, quien está a cargo de las excavaciones.

"Les han retirado huesos de los pies ex profeso. En algunos casos pensábamos que podían ser amputaciones, pero en uno de ellos constatamos la ausencia del peroné, lo que nos indica claramente que se trata de actividad posterior a su muerte", comentó Bracamonte.

"Esto vuelve aún más importante e intrigantes los rituales y el culto a los muertos que tenemos en esta zona", añadió.

Como evidencias de los rituales funerarios practicados en el lugar encontraron 150 vasijas y varios tumis (cuchillos ceremoniales), muy emblemáticos de las civilizaciones prehispánicas de Perú.

"(En los ritos) había alimentos, bebidas y música. Hemos encontrado una cantidad de silbatos y alimentos de todo tipo que se conservan bastante bien. También una cantidad de ollas con claros indicios de preparación de alimentos", apuntó Bracamonte.

Los trabajos contaron con el asesoramiento del arqueólogo peruano Walter Alva, director del Museo Tumbas Reales de Sipán y descubridor en 1987 del Señor de Sipán, el primer gran gobernante del Antiguo Perú, comparado con el faraón egipcio Tutankamón por la fastuosidad de su tumba.

Las investigaciones en el cementerio continuarán hasta el 24 de diciembre, momento en el que los arqueólogos volverán a enterrar el complejo para protegerlo de eventuales inundaciones por lluvias estivales, a la espera de encontrar el apoyo para retomar los trabajos el próximo año.