Diario Vasco

Bogotá, 7 dic (EFE).- La Fiscalía colombiana declaró "crimen de guerra" el asesinato de los periodistas del diario El Espectador Julio Chaparro y Jorge Torres, en 1991, del que anunció vinculará a los integrantes del entonces Comando Central (COCE) de la guerrilla Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Según la Fiscalía, los periodistas, que fueron asesinados el 24 de abril de 1991, habían viajado a la ciudad de Segovia, en el departamento de Antioquia (noroeste de Colombia), "para realizar una crónica sobre la masacre que llevó el mismo nombre de ese municipio".

La "Masacre de Segovia" ocurrió el 11 de noviembre de 1988 y en ellas murieron 46 personas y otras 45 resultaron heridas tras una incursión de un grupo paramilitar comandado por Fidel Castaño Gil, alias "Rambo", líder de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU).

"No pasaron cuatro horas desde que los comunicadores pisaron suelo antioqueño cuando fueron atacados" a tiros por hombres que se desplazaban en motocicleta por la avenida La Reina", indicó la Fiscalía en un comunicado.

La investigación permitió establecer que el homicidio de Chaparro y Torres fue ejecutado por integrantes del ELN que creyeron que los periodistas eran miembros de la "inteligencia militar".

La Fiscalía precisó que "las milicias del ELN actuaron en acatamiento a su misión de combatir a las fuerzas del Estado y opositores a sus objetivos de lucha, en el convencimiento de que las víctimas eran miembros de inteligencia militar".

Para los fiscales, la acción de los autores materiales del crimen (todos ellos ya fallecidos) no fue una decisión aislada sino que correspondió a órdenes impartidas por sus superiores en el ELN.

De este modo, la imputación pasa a los guerrilleros Nicolás Rodríguez Bautista, Israel Ramírez Pineda y Eliecer Herlindo Chamorro Acosta, quienes junto al fallecido Manuel Pérez Martínez, alias "El cura Pérez", conformaban la cúpula del ELN en la época en que ocurrieron los hechos.