Diario Vasco

Redacción Internacional, 7 dic EFE).- Setenta años después de ser aprobada en París por la Asamblea de la ONU, la Declaración Universal de los Derechos Humanos todavía dista de ser un texto respetado y cumplido en todo el mundo.

Activistas, líderes sociales o periodistas figuran entre las víctimas de la falta de respeto a los derechos humanos en diferentes partes del mundo, pero también minorías étnicas y religiosas, comunidades indígenas, mujeres y niños.

- Conflictos y hambre

La vinculación entre guerras y hambruna es directamente proporcional. Los conflictos acaban con cultivos e infraestructuras y generan desplazamientos masivos que acaban con la mano de obra y causan fuertes crisis alimentarias.

Yemen es un buen ejemplo. Allí, según la ONU, hay más de 8 millones de personas dependientes de la ayuda internacional para comer a diario.Una situación que se da en varios países africanos, desde Sudán del Sur a la República Democrática del Congo, con el agravante de que la sequía hace aún más dura la falta de cultivos.

- Persecución al disidente

Es una constante en países sin estándares democráticos. En Egipto organismos de derechos humanos han denunciado decenas de detenciones de activistas, intelectuales, artistas, políticos y periodistas en una campaña de represión que no se ha atenuado en un año en el que fueron condenadas cientos de personas, 75 de ellos a muerte, por la masacre de islamistas en Rabaa en 2013.

En Europa Rusia es objeto de denuncias por las restricciones a la libertad de expresión y reunión, el hostigamiento de las ONG independientes, las torturas en los centro de reclusión, la selectividad en la aplicación de la justicia y la discriminación étnica y religiosa.

El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha acusado a Turquía de "profundas violaciones de los derechos humanos" contra miles de personas, desde detenciones arbitrarias a torturas y otros abusos de derechos durante la represión posterior al intento de golpe de julio de 2016.

China está habitualmente en la diana de los defensores de los dd.hh. por su obsesión controladora, su desdén por las libertades individuales y su ausencia de mecanismos de fiscalización, como una prensa libre.

En Latinoamérica diferentes organizaciones han llamado la atención sobre lo que consideran detenciones arbitrarias en Venezuela y Nicaragua, escenario de protestas que, reprimidas por las autoridades, han causado también numerosos muertos.

- Los civiles, primeras víctimas

En Siria el régimen de Bachar al Asad, que ha ido reconquistando el territorio del país y mantiene los bombardeos junto a Rusia en la zona del norte del país, donde la oposición también respondió con ataques causando ambos bajas entre la población civil. También ha ocurrido en Yemen con bombardeos de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí y en Afganistán e Irak y, en general, en numerosos conflictos que dan lugar a movimientos masivos de refugiados y desplazados.

- El periodismo, un oficio peligroso.

El asesinato del periodista Jamal Kashoggi por agentes saudíes es símbolo de hasta qué punto hacer información puede ser peligroso. Siria es el país más mortífero, según Reporteros sin Fronteras, aunque Libia e Irak no van a la zaga. No obstante uno de los lugares de más riesgo es México, con 47 comunicadores asesinados durante el mandato recién terminado del presidente Enrique Peña Nieto (2012-18), en especial los que denuncian las actividades del crimen organizado.

Reporteros sin Fronteras ha puesto en el foco también a países como China, Rusia, Turquía y Cuba por la dificultad de que los periodistas puedan llevar a cabo su trabajo.

- ¿Libertad sexual?

En Marruecos se han puesto en evidencia los problemas que causan la homosexualidad, el aborto o las relaciones extraconyugales. Rusia es otro país conocido por la tendencia a la homofobia y en Latinoamérica Brasil encabeza la lista de países del mundo donde hay más homicidios contra la comunidad LGTB.

El aumento desde 2016 de la retórica homófoba en Indonesia por parte de políticos y fundamentalistas ha sido acompañado de redadas de "justicieros" civiles y las autoridades, que han resultado en más de una decena de condenas bajo la ley contra la pornografía y cierres de establecimientos. En la provincia de Aceh, la única donde la homosexualidad es ilegal ya que se rige bajo la ley islámica o sharia, los verdugos comenzaron a aplicar penas por sodomía en 2017, en las que los condenados reciben decenas de azotes con una vara de madera.

Caso aparte son las violaciones de mujeres, un recurso de guerra en numerosos conflictos africanos, pero también propia del Estado Islámico (EI).

- Religión

Pakistán y la India registran un alto número de crímenes contra las minorías religiosas y étnicas, falta de libertad de expresión y de prensa. La cristiana Asia Bibi fue absuelta recientemente del delito de blasfemia, por el que pasó años en la cárcel.

De nuevo Afganistán, Irak y Siria están entre los países en los que las diferencias religiosas son causa frecuente de atentados mortales.

- Los límites de la lucha contra la delincuencia.

En Filipinas la campaña contra las drogas del presidente Rodrigo Duterte ha causado unos 5.000 sospechosos en redadas policiales, aunque grupos civiles elevan la cifra de asesinatos hasta 20.000. Además, al menos 169 activistas de los dd.hh. han sido asesinados durante el mandato de Duterte, según la red de ONG Karapatan.

Dinamarca es noticia porque su Gobierno quiere habilitar un centro en una isla deshabitada para recluir a criminales extranjeros pendientes de expulsión, una medida incluida en un paquete legal para endurecer la política de inmigración.

- Refugiados

Hungría selló sus fronteras meridionales con una valla en septiembre de 2015, en plena crisis de los refugiados en Europa, y desde entonces ha adoptado una serie de medidas para restringir los derechos de los solicitantes de asilo. El Gobierno de Viktor Orbán ha vinculado a los refugiados con la criminalidad.

En muchos lugares se levantan muros y se controlan fronteras terrestres y mares para impedir la entrada ilegal de migrantes, desde EEUU hasta el Mediterráneo.