Diario Vasco

París, 7 dic (EFE).- El primer ministro francés, Édouard Philippe, recibió esta noche a una delegación de "chalecos amarillos", que se autodenominan moderados, en la víspera de las protestas convocadas para este sábado, que se espera que degeneren en violencia, sobre todo en París.

Los autodenominados "chalecos amarillos libres", que no están reconocidos por otra parte del movimiento, apelan a manifestarse en las ciudades de provincias, pero no en París, donde se prevén protestan violentas como las del sábado pasado, y en las que cientos de personas resultaron heridas y arrestadas.

"Pido a todo el mundo que tenga en cuenta lo que hemos logrado y que nos ha dado la oportunidad de dar nuestro punto de vista", manifestó Jacline Mouraud, una de las fundadoras del colectivo, en alusión a la supresión de la tasas al carburante decretadas por el Gobierno y que habían sido el origen de estas protestas que duran tres semanas.