Diario Vasco

Bangkok, 11 nov (EFE).- Singapur es el escenario esta semana de la 33 cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) bajo la sombra de la guerra comercial entre Washington y Pekín, además de la crisis humanitaria de los rohinyás.

La ciudad estado acoge desde hoy varias reuniones preparatorias para la cumbre de líderes que se celebra el martes y miércoles con la participación de los presidentes y primeros ministros de los diez países -Malasia, Indonesia, Brunéi, Vietnam, Camboya, Laos, Birmania, Singapur, Tailandia y Filipinas- que conforman el grupo.

El jueves tendrán lugar además las reuniones en las que también participan líderes Estados Unidos, China, Rusia, Japón o Corea del Sur, entre otros.

La ausencia más destacada es la del presidente de EEUU, Donald Trump, que será representado por el vicepresidente Mike Pence, en la reunión con la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y en la cumbre del Este Asiático, ambas en Singapur, así como en encuentros del fin de semana en el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Papúa Nueva Guinea.

Todavía no se sabe si el primer ministro chino, Li Keqiang, y Pence mantendrá alguna reunión bilateral en la que se aborde la tensa guerra comercial entre Pekín y Washington que ha minado los mercados mundiales en los últimos meses.

Este asunto es clave para los países de la ASEAN -el tercer bloque comercial más grande del mundo- ya que la adopción de barreras comerciales en forma de aranceles entre China y Estados Unidos podría impactar en sus economías muy vinculadas a Pekín y Washington.

Para mitigar los posibles efectos, la ASEAN mantiene tratados de libre comercio con seis países y mientras negocia con posibles socios.

A la cumbre asistirá a partir del lunes la líder birmana Aung San Suu Kyi, mientras continúa la crisis humanitaria de los rohinyás, un asunto realmente espinoso en la región después de que 725.000 personas de esta minoría étnica huyeran desde Birmania a Bangladesh en agosto de 2017 tras una campaña de hostigamiento impulsada por el Ejército.

La reunión coincidirá con el inicio de la repatriación acordada entre Naipyidó y Dacca de unas 2.260 refugiados, ante la crítica de falta de garantía en seguridad y condiciones de segregación racial en las que viven los rohinyá en Rakáin que denuncia la ONU y organizaciones garantes de los derechos humanos.

Chile, con el presidente Sebastián Piñera al frente de la delegación, estará presente en la cita junto a Canadá como país invitado.

El país sudamericano cuenta con acuerdos bilaterales con varios miembros de la asociación y en 2016 se adhirió al Tratado de Amistad y Cooperación de la ASEAN.