Diario Vasco

Madrid, 11 nov (EFE).- La Policía Nacional, con la participación de la francesa y Europol, ha desarticulado una red que introdujo al menos a 1.200 palestinos mediante el uso fraudulento de la figura de protección internacional o asilo, ha informado hoy la Dirección General del cuerpo.

En la operación, los agentes han detenido a nueve personas, cinco de ellas en Madrid y cuatro en Francia. De ellas, seis ya han ingresado en prisión.

Según puso de manifiesto la investigación, la red cobraba 8.000 euros a cada palestino para introducirlos en España por el aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas, por lo que la organización, que operaba desde el pasado mes de enero, habría obtenido unos beneficios de 9 millones de euros.

Una vez en suelo español, los palestinos pedían asilo para tener acceso al territorio Schengen, pero lejos de quedarse en España, la red les introducía en monovolúmenes y les trasladaban a Bélgica y Alemania.

Las pesquisas se iniciaron cuando la Policía observó que desde enero se habían incrementado de forma notable las peticiones de asilo por parte de ciudadanos palestinos.

Así, los agentes observaron que detrás de estas solicitudes, con las que obtenían acceso al territorio nacional, no existía intención real de continuar con el expediente administrativo, sino que lo que había era una red especializada en el tráfico de personas de origen palestino que procedían de Oriente Medio con destino a Europa.

Todo comenzaba en Líbano, donde la organización captaba a refugiados palestinos y, previo pago de esos 8.000 euros, les proveía de un documento de viaje como refugiados en territorio libanés.

Después, se establecía una ruta de inicio de viaje Líbano-Etiopía-Brasil-Bolivia, con un documento al que acompañaba un visado turístico para ese último país latinoamericano.

Cuando los palestinos hacían la vuelta de ese supuesto viaje turístico, realizaban un tránsito ficticio en España y era aquí donde pedían la protección internacional.

Y todo ello con la participación de personas residentes en Líbano, que colaboraban con la red en la organización del viaje a Latinoamérica y la vuelta a España, además de dar a los palestinos las instrucciones precisas para solicitar asilo y el contacto con el grupo criminal en Madrid.

La organización conocía perfectamente la ley española reguladora del Derecho de Asilo, así como la existencia de organizaciones no gubernamentales que colaboran para la acogida de los peticionarios en un hotel.

Ya con acceso al territorio Schengen, los palestinos tenían que esperar a que sus solicitudes de asilo fueran admitidas a trámite.

Una vez comprobado que así era, eran trasladados por carretera y en vehículos tipo monovolumen a Bélgica y Alemania. En Burdeos (Francia), cambiaban de vehículo y de conductor.

La infraestructura de la organización estaba repartida entre España y Francia, tanto para el alojamiento de los refugiados como para los cambios de vehículos y conductores. De hecho, contaban con once monovolúmenes.

Como han constatado los investigadores, era en la ciudad francesa de Amiens donde se situada la base principal de operaciones.

El líder de la organización, que fue detenido en España, coordinaba todas las gestiones que se llevaban a cabo entre la llegada de los ciudadanos palestinos al aeropuerto madrileño y su traslado al destino final.

Precisamente, y para un control más exhaustivo, desde el pasado día 1 de noviembre España exige ya a los titulares de documentos de viaje para refugiados palestinos expedidos por autoridades libanesas un visado aeroportuario para transitar por las zonas internacionales de los aeropuertos españoles.

Además de las nueve detenciones, los agentes han practicado tres entradas y registros en domicilios controlados por el entramado delictivo (dos en Francia y uno en Madrid).

En ellos se ha intervenido dinero en efectivo (10.000 euros y 8.000 dólares), siete vehículos, dispositivos de almacenamiento masivo de información y diversa documentación, entre ellas una agenda en la que aparecen recogidas anotaciones con identidad y precio relativo al tráfico de 475 personas.

La operación continúa abierta en espera de más arrestos.