Diario Vasco

Madrid, 11 nov (EFE).- Los soldados de la I Guerra Mundial, contienda de la que hoy se celebra el centenario de su fin, padecieron efectos psicológicos "espeluznantes" en las trincheras, desde donde el médico Lord Moran escribió unos diarios que se publican por primera vez en español en "Anatomía del valor".

La publicación del volumen por Arzalia coincide con el primer centenario del armisticio del 11 de noviembre de 1948 que puso fin a la Gran Guerra, donde el autor británico Charles McMoran Wilson (Skipton, 1882-1977), nombrado en 1943 Lord Moran of Manton, prestó servicio como médico de batallón de los Fusileros Reales.

"Las descripciones de Lord Moran son espeluznantes, tomadas al natural de la propia experiencia, y eso nos devuelve ecos de la historia con mayúsculas", asegura a Efe su editor, Ricardo Artola, que considera el libro como "un verdadero tratado" sobre el valor de los soldados durante la guerra.

Lord Moran, explica, es uno de los grandes médicos militares de la historia gracias a este libro "precursor" que abrió "una línea de investigación" sobre los soldados, aviadores y marinos en situaciones de guerra y conflicto.

"Es un clásico, y los clásicos no envejecen, incluso mejoran con los años, como el buen vino; además, creo que es un libro que puede llegar a cualquier persona o colectivos que se vean enfrentados a situaciones de estrés, y eso puede valer para episodios como un atentado o el manejo de un hospital", indica Artola sobre "la gran pieza bibliográfica que faltaba en el mercado español".

Lord Moran, médico de cabecera en 1940 de Winston Churchill, analiza a través de una serie de relatos y anécdotas las mentes de los hombres en la guerra, donde, asegura, se desgastaban "como la ropa" y experimentaban el "verdadero purgatorio" y "la totalidad del espectro emocional".

Su voluntad quedaba "socavada" y su cuerpo y su determinación se debilitaban; algunos recurrían al alcohol, el "último y desesperado intento por sacarle algo a la vida" y con el que "una vez tomado ese camino, el hombre estaba acabado".

"Dicen que la guerra saca el lado salvaje que acecha en el interior de los hombres", relata el autor en libro publicado originalmente en 1945.

En estos diarios, ahora traducidos al español por Alicia Frieyro Gutiérrez, el médico ahonda en el miedo y "el desgaste del valor" de los hombres, así como en la relación de los batallones con sus oficiales.

Desde las trincheras se dio cuenta de que su deber más que "valorar los activos del batallón, hacer inventario y evitar la depreciación" era "vivir con los hombres, observarlos, escucharlos, conocerlos" y convertirse en sus amigos.

En el volumen de 296 páginas se describen acontecimientos de la Batalla del Somme en 1916, uno de los capítulos más importantes de la I Guerra Mundial que dejó 443.000 muertos y donde Lord Moran fue condecorado con la Cruz Militar británica.

El mismo año de aquella batalla, el médico plasmó en sus diarios su inquietud sobre el efecto que producía la monotonía en el estado mental de los hombres, que "a pesar de disponer de todo el tiempo del mundo, solo unos pocos encontraban solaz en la lectura".

"Hombres que antaño habían sido lectores voraces decían que no podían sentarse a leer; se había extendido ese hábito tan fácil de adquirir consistente en no hacer nada", narra el autor, que fue presidente del Royal College of Physicians en Londres.

Lord Moran finalizó el último capítulo de este libro a bordo de un hidroavión mientras sobrevolaba el océano Atlántico, uno de tantos momentos en los que escribió sus diarios para llenar el día y evadir esa "monotonía atroz de aquellos años de combate en las trincheras".