Diario Vasco

Beirut, 10 nov (EFE).- Un grupo yihadista respondió al asalto de ayer de las fuerzas gubernamentales sirias, que dejó 23 rebeldes muertos, y mató a ocho efectivos del Ejército en la zona desmilitarizada en el norte de la provincia de Hama, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La facción yihadista Al Asaeb al Hamra, perteneciente al Organismo de Liberación del Levante, la alianza armada creada en torno a la antigua rama siria de Al Qaeda, penetró anoche en una posición militar de las fuerzas sirias y su aliada Rusia, lo que causó la muerte de ocho efectivos sirios, dijo la ONG.

El ataque tuvo lugar en la zona controlada por el Gobierno sirio de Tarabiya, emplazada en la franja desmilitarizada acordada por Rusia y Turquía y al sur de la localidad de Al Halfaya, muy cerca de donde ocurrieron ayer los choques entre rebeldes y las tropas leales a Damasco, apuntó.

Asimismo, señaló que como resultado del ataque hay decenas de heridos en las filas de las unidades castrenses y la cifra de muertos podría aumentar, aunque no precisó el número de militares que sufrieron lesiones.

Hasta el momento, Damasco no ha reaccionado ante esta información.

Ayer, los enfrentamientos entre rebeldes del grupo Ejército del Honor y tropas progubernamentales se prolongaron hasta las primeras horas de la madrugada, que dejó, según el grupo opositor, 18 muertos identificados en sus filas dentro del cordón de seguridad.

El Observatorio indicó ayer que este fue el ataque más sangriento en lo que va de año en las filas de los insurgentes.

Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, acordaron a mediados de septiembre la creación de una zona desmilitarizada de hasta 20 kilómetros de ancho que abarca Idlib, norte de Hama y Latakia y oeste de Alepo, para dividir las posiciones de las tropas sirias y de la oposición armada respaldada por Ankara.

Este acuerdo se lleva implementando desde el pasado 15 de octubre, lo que paralizó una inminente ofensiva gubernamental contra la región, aunque ambas partes violan el pacto a diario con ataques terrestres, así como el lanzamiento de proyectiles de mortero y bombardeos.