Diario Vasco

Nueva Delhi, 10 nov (EFE).- Las vacas, animales sagrados para los hindúes, se han convertido en una de las principales víctimas de los plásticos que inundan calles y vertederos de la India, al ingerir kilos de estos residuos que terminan siendo una dieta mortal.

En el centro de acogida de animales "Sanjay Gandhi", en Nueva Delhi, varios veterinarios se afanan en extraer casi 80 kilos de plásticos del estómago de una vaca.

"Todos rezan a la vaca, pero existe muy poca protección. La vaca es el animal más maltratado de la India", asegura a Efe Ambika Shukla, gerente de este refugio de animales, considerado el más antiguo y de mayor tamaño del país.

La operación en el establo del "Sanjay Gandhi" se practica en compañía de un millar de bovinos, entre búfalos y vacas, víctimas muchos de ellos de accidentes en carreteras o maltratos.

La vaca, tumbada en el suelo en una esquina del recinto, es primero sedada y después los veterinarios, tras depilar la zona de la escisión, comienzan a extraer del animal con esfuerzo durante tres horas "tiras y pelotas" de plástico, hasta 78 kilogramos.

"En algunas encontramos menos y en otras más: 50, 60 o 70 kilos, la cantidad máxima ha sido de 90 a 95 kilos", señaló a Efe Ajit Tyagi, supervisor del "Sanjay Gandhi", que asegura haber visto con frecuencia durante la última década este tipo de casos.

El rápido desarrollo de la India ha provocado que estos bovinos que antes pastaban en prados, hayan visto como su alimento natural se convertía en basura y plásticos delante de sus hocicos.

En los vertederos, las vacas terminan ingiriendo los restos de comida mezclados con plásticos y otros objetos como clavos, sogas, e incluso papel de aluminio, que rumian durante horas.

Según la creencia hindú, la vaca es portadora de 330 millones de dioses, por lo que su condición "sagrada" impide que estos bovinos sean sacrificados o se les haga daño, lo que lleva a que muchos las abandonen cuando dejan de producir leche, por lo que miles de vacas deambulan libremente en las calles de las grandes ciudades.

Y aunque en la actualidad en muchos estados indios está prohibido el uso de bolsas de plástico de hasta 50 micras de grosor, pocos se han preocupado en el derecho que tienen estos animales a tener una vida libre de residuos.

"En general, el asunto del plástico está recibiendo mucha atención y las leyes están cambiando, pero la implementación es siempre un problema mientras las bolsas de plástico se sigan fabricando", señaló a Efe Clementien Pauws, fundadora de Karuna, una asociación enfocada desde el año 2000 en la protección de animales.

En 2012, activistas de Karuna junto con la asociación Visakha, ambas destinadas a la protección de animales en el estado oriental indio de Andhra Pradesh, lanzaron la campaña "La vaca de plástico".

Los activistas realizaron un vídeo en el que mostraban la gravedad del problema y reclamaron además al Tribunal Supremo la prohibición total de las bolsas de plástico.

En 2016, el Tribunal Supremo anunciaba la prohibición del uso de las denominadas "bolsas ligeras" (40 micras de grosor), una victoria a medias, ya que muchos consideraron que habían perdido la oportunidad de que se hubiera prohibido definitivamente "la producción de plásticos", explicó a Efe la activista Rukmini Sahker.

Así, mientras las autoridades indias promulgan nuevas leyes e iniciativas para la protección de las vacas, el centro de animales "Sanjay Gandhi" sigue albergando a estos bovinos que se enfrentan además a diario a otros problemas.

Según la gerente Shukla, a las vacas se les inyecta a menudo un fármaco hormonal denominado "oxitocina", que acelera el proceso de la producción de leche, pero que tiene dolorosas contraindicaciones.

Por otra parte, la ecologista recordó que la India es también un gran exportador de cuero, el cual mucha veces no se extrae de las vacas muertas, sino que son golpeadas hasta dejarlas inconscientes para sustraerlo.

"La vaca es quizás el animal más miserable de la India, a pesar de estar legalmente, religiosamente y dogmáticamente protegida", concluyó.