Diario Vasco

Sánchez calienta el motor electoral

Fuenlabrada , 10 nov .- En su primer gran acto de partido desde que es presidente, Pedro Sánchez ha dejado claro que utilizará toda la fuerza de su acción de gobierno para ganar las europeas, municipales y autonómicas de 2019 y que los socialistas están preparados para liderar el cambio también en los territorios.

Y lo ha hecho precisamente en Madrid, la Comunidad que más sueñan en Ferraz con recuperar -de la mano de uno de sus candidatos más emblemáticos, el independiente Ángel Gabilondo-, 23 años después de haberla perdido y quince desde que el 'tamayazo' impidiera el cambio.

Aunque todavía quedan seis meses para la gran cita electoral, el PSOE ha empezado a engrasar su maquinaria y ha querido demostrarlo con un multitudinario acto de proclamación de los cabezas de lista regionales, surgidos de los respectivos procesos de primarias de sus federaciones.

El cónclave ha congregado a 1.500 personas y ha desplazado al terreno desapercibido de las reuniones de trámite nada menos que al Comité Federal celebrado justo antes.

Que al nuevo PSOE de Pedro Sánchez le gustan más los mítines y encuentros con militantes que los comités federales es sabido y este sábado ha vuelto a demostrarlo, sustituyendo el preceptivo informe político que el secretario general debe presentar al menos dos veces al año ante el máximo órgano del partido entre congresos por un discurso ligero de apenas veinte minutos en el que lo más llamativo es que ha calificado de "pendenciera" la política del PP y Cs.

También ha anunciado que antes de que termine este mes el Consejo de Ministros aprobará su propuesta para acabar con los aforamientos y ha prometido que "en 2019, y después de muchos años de espera, no habrá un mausoleo en homenaje al dictador Franco".

Arropado por once de sus dieciséis ministros -no estaban Calviño, Duque, Rivera, Planas ni Borrell-, Sánchez ha reivindicado ante los suyos que no solo fue capaz hace cinco meses de formar un gobierno "en pocas horas", sino que lo hizo bien: "acertamos con la composición del Gobierno", ha proclamado jaleado por los presentes.

Entre los ausentes, la presidenta Susana Díaz -a quien Sánchez ha aludido al apostar por su victoria en las elecciones andaluzas del 2 de diciembre-, el presidente extremeño Guillermo Fernández-Vara, el aragonés Javier Lambán y el asturiano Javier Fernández, ya en retirada.

El PSOE confía en mantener en 2019 las presidencias que ya tiene, empezando por la de Andalucía y siguiendo por Extremadura, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Baleares y Aragón.

En Cantabria, donde los socialistas cogobiernan con el regionalista Miguel Ángel Revilla, el nuevo candidato Pablo Zuloaga aspira a ganar a este la presidencia, mientras que en Castilla y León su líder y candidato Luis Tudanca sostiene que esta vez existe la posibilidad de vencer al PP y en Ferraz también ven posible quedar los primeros en Murcia.