Diario Vasco

Valladolid, 10 nov (EFE).- El técnico de la S.D Eibar, José Luis Mendilibar, reconoció hoy que se había sentido "como en casa" desde que llegaron, ya que "tuvo un gran recibimiento por parte de los vallisoletanos y sintió el respeto" que le tienen en la capital del Pisuerga, y su satisfacción por el punto cosechado.

Mendilibar admitió que les costó al principio "entrar en el juego y hacer llegar balones", pero a partir del minuto 20 de la primera parte empezaron a "jugar mejor", con "ocasiones claras", aunque la expulsión de Arbilla a falta de 15 minutos tras ver la segunda amarilla, hizo que prefiriera "guardar un poco la ropa".

De ahí que haya dado por "bueno" el empate, ya que si bien, en su opinión, su equipo "jugó más cómodo", y pudo haber logrado el gol, éste no llegó, a pesar de que metieron al rival "atrás" y le obligaron a jugar a "sus espaldas".

"Faltó ese acierto cara al gol, pero estoy contento con lo que se ha hecho en el campo y con el punto logrado", insistió el técnico del Eibar, quien explicó que el cambio de Orellana, el jugador más ofensivo de su equipo hoy, lo realizó para "buscar ser más fuertes en defensa".

Según indicó, "era importante conservar y robar balones en el centro del campo" y por eso hizo el cambio, tras la expulsión de Arbilla, aun sabiendo que llegarían "menos que antes", aunque incluso con esa variación, Kike tuvo la oportunidad de haber inaugurado el marcador.