Diario Vasco

Melilla, 10 nov (EFE).- El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha asegurado hoy que esta ciudad "no puede ser un centro de residencia permanente de cientos o miles de menores marroquíes" y ha urgido a buscar soluciones a la inmigración.

En declaraciones a la prensa, Imbroda ha afirmado que Melilla "es la que tiene más experiencia en menores, porque empezó aquí y porque hemos estudiado por activa y por pasiva cualquier posibilidad para atajar el problema en sí".

Fruto de esta experiencia, Melilla ha elaborado una propuesta que ha logrado el apoyo del País Vasco y Canarias de crear un corredor humanitario entre las comunidades autónomas para el traslado y redistribución de menores no acompañados.

"Canarias y el País Vasco están a favor del pasillo humanitario porque esto es un fenómeno que trasciende a Melilla y que afecta a Europa y hay que ponerse las pilas desde ya para dar soluciones", ha subrayado.

En su opinión, "debe quedar claro" que Melilla "no puede ser un centro de residencia permanente de cientos o miles de menores que llegan principalmente de Marruecos, porque es imposible" y, por eso, ha defendido "con todas las cautelas y protecciones de la ley, que los menores tienen que salir de aquí".

"Lo primero que hay que hacer es contar con la administración central y con las comunidades que son las que tienen la responsabilidad de menores", ha señalado.

Ha reclamado que el Gobierno central "es el que tiene que incorporarse como principio de solidaridad y cohesión nacional llevando la iniciativa y no a remolque de lo que decimos los demás".

Una vez conseguida esa implicación, después "las comunidades tienen que apoyarlo, y en otro estadio distinto, ya están las organizaciones que trabajan con menores" para encargarse de esta redistribución.