Diario Vasco

Londres, 10 nov (EFE).- En las últimas fechas, José Mourinho ha recuperado el carácter de personaje que él mismo creó y por el que se le ha reconocido en su carrera. Al otro lado, Pep Guardiola mantiene el semblante tranquilo y sereno. Este domingo, otra guerra, más fría que en el pasado, se desata entre ambos en Mánchester.

Sobre el norte de Inglaterra siempre revolotea la tensión palpable de dos de los más importantes entrenadores de los últimos años. La época de crispación que se vivió en Madrid y Barcelona entre 2010 y 2013 ha quedado atrás.

Las calificaciones de "puto amo" en rueda de prensa, las acusaciones de Mourinho sobre las Champions de Guardiola y los incidentes, con tanganas y encontronazos por uno y otro bando, son asuntos del pasado en pos de un período de entreguerras que amenaza con romper de un momento a otro.

Más de dos años después de la llegada de Mourinho y Guardiola a sus actuales trabajos, la sensación general es de tranquilidad y calma. Los dardos en rueda de prensa han descendido, no hay agresividad extrema en los derbis y, en definitiva, la rivalidad no alcanza las cotas del pasado.

Se vive una guerra fría, como si de Rusia y Estados Unidos se tratase. Pero a un lado no están Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov, ni existe una crisis de misiles, no hay países neutrales simpatizantes de un bando u otro, ni terceros interesados.

Guardiola y Mourinho han limado asperezas y viven en un período de serenidad en el que una chispa puede incendiarlo todo.

Un penalti confuso -en la Premier League no hay videoarbitraje-, una expulsión discutida, un fuera de juego por milímetros o un mal gesto por parte del contrario amenazan la paz reinante.

Mourinho está en constante tensión. Lo demostró en Stamford Bridge cuando salió corriendo detrás del asistente del Chelsea que celebró un gol en su cara y lo volvió a exhibir esta semana cuando, con mano en la oreja, reclamó al Juventus Stadium que continuaran los insultos.

Ante los rumores sobre su posible despido, la supuesta mala relación con el vestuario y la directiva, y la terrible situación en la tabla, Mourinho ha rescatado al personaje de antaño, con el objetivo de aislar a unos futbolistas que fuera del foco rinden mejor. Lo demostraron en Turín y lo intentarán trasladar al Etihad Stadium, escenario del enfrentamiento número 22. El cara a cara lo domina el entrenador español con diez victorias y cinco empates, por cinco triunfos del luso.

El escalofrío que provoca ver llegar al City, indiscutible líder en Inglaterra, lo amplifica la sensación que queda después de que un United defenestrado remontara en cinco minutos al Juventus de Cristiano Ronaldo.

Ganaron los 'Diablos Rojos', pero de lo que más se habló fue de la imagen de Mourinho provocando al público bianconero. De conquistar el Etihad, ¿Qué tendrá preparado el de Setúbal?

Paciente espera Guardiola, con un equipo engrasado, que viene de ensartar doce goles en dos partidos y que con una victoria habría batido a Tottenham y United en menos de dos semanas, confirmando que su dinastía en la Premier está en camino.

De no evitarlo Mourinho, sería la tercera temporada consecutiva que fracasa en reconquistar un título que ya ha sido tres veces suyo. Por encima de los títulos, subyace la rivalidad entre el que fue "el puto amo" de las ruedas de prensa y quien siempre mantuvo un perfil más sereno. Capítulo número 22, Guardiola contra Mourinho.