Diario Vasco

Buenos Aires, 10 nov (EFE).- Los simpatizantes de Boca Juniors, que acudieron al estadio de la Bombonera lamentaron la suspensión del encuentro por la lluvia y confían en que mañana se dispute el partido y su equipo cobre ventaja ante el gran rival, River Plate, en la final de la Copa Libertadores.

"Tendrían que haber avisado antes porque el diluvio comenzó en la mañana. Esto es Boca y, a pesar de la lluvia, estuvimos todos acá apoyando en un campo no apto para jugar. Es una final histórica y creo que tanto 'gallinas' (River) como 'bosteros' (Boca) lo esperábamos hace mucho tiempo", respondió Adriana, de 18 años, requerida por EFE.

Con una lluvia torrencial desde la madrugada en Buenos Aires, el árbitro chileno Roberto Tobar y las autoridades de la Conmebol decidieron postergar para el domingo a las 16:00 hora local (19:00 GMT) este primer lance.

Las puertas de la Bombonera se abrieron hacia el mediodía del sábado y varios simpatizantes del equipo local comenzaron a tomar sus posiciones en las tribunas y plateas.

Cuando el árbitro Tobar y sus asistentes ingresaron para analizar el estado del campo de juego, los hinchas comenzaron a cantar y alentar con la intención de convencer al chileno de que el partido se jugase.

Sin embargo, minutos después la megafonía del estadio comunicó la decisión oficial de suspender el superclásico y llegó el tiempo de lamentarse y emprender el regreso al hogar.

Oscar, de 60 años, relató: "Era obvio que no se podía jugar por cómo estaba lloviendo y sin la seguridad de que pare (la lluvia). Venimos con todo a pesar del agua y si mañana se programa el partido acá estaremos otra vez. El 24 me veo otra vez en esta cancha festejando y levantando la séptima".

En principio, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) anunció la reprogramación del encuentro para este domingo a las 16 horas (19.00 GMT), aunque el pronóstico del tiempo marca que seguirán las lluvias en Buenos Aires durante toda la noche y la jornada del domingo.