Diario Vasco

Sevilla, 10 nov (EFE).- La Audiencia de Sevilla ha condenado a cinco años y medio de prisión a una mujer acusada de corrupción de menores y abandono de familia por hacer fotos pornográficas a una de sus hijas para venderlas a través de portales web y, en algunos casos, enviar a la menor a cobrárselas a los clientes.

En una sentencia a la que ha tenido acceso Efe, la Audiencia absuelve del delito de corrupción de menores a otro procesado, J.L.O., al no considerar probado que recibiera fotografías pornográficas, por más que "no resulte creíble" que el dinero que ha reconocido que entregó a madre e hija respondieran a una acción "altruista" tras ver un anuncio en el que la mujer pedía ayuda.

Pese a condenar a la acusada, E.S.T., por abandono de familia, el tribunal rechaza retirarle la patria potestad durante 6 años como pidió la Fiscalía, al indicar que esta medida busca proteger el interés del menor y en este caso no se ha acreditado mediante prueba pericial que sea así, ya que, salvo la denunciante, las otras hijas relatan tener buena comunicación con su madre.

La sentencia justifica la condena por corrupción de menores en el hecho de que la denunciante "era consciente y sabía el contenido lascivo de las imágenes que su madre tomaba de ella y sabía que éstas serían difundidas para satisfacción sexual a los hombres, con algunos de los cuales hubo de mantener contacto, siquiera de manera puntual".

Son hechos que "tenían la potencialidad de afectar al desarrollo de la personalidad de la menor" y por ello el tribunal considera "consumado el daño causado" por la elaboración y difusión del "material de contenido exhibicionista".

Además, considera probado que la madre tuvo en todo momento ánimo de lucro al difundir las fotos, pues ella misma, aunque negó en el juicio su contenido sexual, admitió que utilizaba a la niña para obtener dinero al mandarla sola a recogerlo porque sabía que a los hombres les daba "morbo".

Durante el juicio, la denunciante -ya mayor de edad, pero que estuvo tutelada por la Junta- ratificó los hechos llorando y reconoció que su madre hacía eso para comer porque no tenían dinero.

La defensa de la acusada, que ejerce el abogado Miguel Ángel Gutiérrez, ha anunciado que recurrirá la sentencia al considerar que "no hay cargos suficientes para esta condena de tal gravedad" ya que sólo se ha tenido en cuenta el testimonio de una de las cuatro hijas y no se ha considerado la situación de necesidad de la familia.