Diario Vasco

Santander, 10 nov (EFE).- El exatleta estadounidense Bob Beamon, que en 1968 consiguió, con un salto de 8.90, un récord olímpico que nadie desde entonces ha conseguido batir, ha confesado este sábado que su inspiración fue el ejemplo de Jesse Owens y que desde aquel "vuelo" en México a seis pies de altura, ha querido devolver a los demás lo que aquella marca le dio.

Beamon ha viajado a Santander para recibir el Premio Especial a la Leyenda Olímpica que le ha concedido la Asociación de la Prensa Deportiva de Cantabria y esta tarde, a las 16.00 horas, recordará aquella gesta deportiva del 18 de octubre de 1968 que ha marcado su vida, en un encuentro abierto al público en el Palacio de la Magdalena.

Durante su visita a Santander ha dejado su firma en el libro de honor del Ayuntamiento, y ha hablado con los periodistas sobre aquel día histórico y la huella que le dejó.

Según Bob Beamon, siempre quiso "hacer algo especial en la vida", competir en unos Juegos Olímpicos siguiendo el ejemplo de Jesse Owens, de sus logros pero también de las ideas de un atleta que ha sido su inspiración "en la vida y en el deporte".

Ha afirmado que aquel 18 de octubre se sentía "realmente preparado" para ganar una medalla de oro y ha recordado cómo llegado el gran momento, corrió por la pista de aceleración, "voló como un pájaro" y ya supo que algo especial había ocurrido antes de caer.

Beamon tuvo que esperar quince minutos hasta que supo que había batido el récord con un salto de 8.90, que nadie ha superado en 50 años y que durante 23 siguió siendo la mejor marca mundial, hasta que Mike Powell logró 8.95 en los Mundiales de Tokio.

Cuando supo el resultado se sintió "extremadamente orgulloso", no solo por su familia y por su país sino por "todo el mundo" y aquello fue algo, ha explicado, que ha seguido acompañándole toda su vida y con lo que siempre ha querido inspirar a los demás. "Si quieres algo, primero piénsalo y después busca la manera de estar con la gente adecuada, con buena gente, para conseguir tu objetivo".

Para Bob Beumon, que se siente "bendecido en el viaje de la vida" por haber conseguido el récord olímpico más antiguo de la historia, los Juegos Olímpicos son el único acontecimiento deportivo que hace posible que todas las naciones que participan "dejen atrás sus diferencias para competir bajo la bandera olímpica".

Ha afirmado que él ha hecho suya esa idea y por eso sigue trabajando con gente de otros países, como embajador global de los Juegos Paralímpicos, una tarea que le lleva a viajar por todo el mundo y con la que disfruta devolviendo lo que aquel récord le dio.

Su motivación ahora es ayudar "a los menos afortunados", ha apuntado el exatleta neoyorquino, quien ha señalado que ha diseñado unas zapatillas especiales que serán las oficiales en los "Special Olympics" de Abu Dabi 2019.

También se siente "muy halagado" por ser el presidente de la fundación Arts Olimpia, ayudando a que "artistas olímpicos con mucho talento" puedan mostrar su trabajo.

El objetivo en el que está trabajando ahora con esta fundación es encontrar un espacio en el que estos artistas tengan la oportunidad de exhibir sus obras.

Bob Beamon ha estado acompañado en la rueda de prensa por la alcaldesa de Santander, Gema Igual, la directora general de Deportes del Gobierno de Cantabria, Gloria Gómez, y el presidente de la Asociación de la Prensa Deportiva, Juan Antonio Prieto, quien ha agradecido la colaboración de estas dos instituciones para hacer posible que esta leyenda del atletismo haya podido pasar unas horas en la ciudad y compartir su experiencia, dentro de una agenda que ha habido que modificar con rapidez por sus muchos compromisos.

Prieto ha destacado no solo el logro histórico de Beamon, cuya marca solo ha sido superada una vez, hace 27 años, pero nunca en unas olimpiadas sino también su dimensión humana, que le ha llevado a trabajar por los más necesitados, y su capacidad para seguir el camino hacia el éxito desde el "complicado barrio" de Nueva York donde creció.

La alcaldesa y la directora general han resaltado que Beamon es un mito del atletismo y la oportunidad que representa para los santanderinos y los cántabros poder escuchar a una leyenda del deporte como él.