Diario Vasco

Santiago de Chile, 9 nov (EFE).- El general Juan Emilio Cheyre Espinosa se convirtió hoy en el primer jefe del Ejército de Chile (2002-2006) condenado por violaciones de los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Cheyre, que fue además el primer jefe militar en sellar un "nunca más" a esas violaciones, fue sentenciado a tres años y un día de libertad vigilada por encubrir la ejecución de 15 opositores en el episodio La Serena de la "Caravana de la Muerte".

Se trata de una comitiva militar que tras el golpe que Augusto Pinochet encabezó el 11 de septiembre de 1973, recorrió Chile al mando del general Sergio Arellano Stark, como "delegado personal" del dictador, y asesinó a un centenar de presos políticos sacados de las cárceles.

La masacre de La Serena ocurrió el 16 de octubre de 1973 en el regimiento Arica, en esa ciudad, en el que Cheyre, de 25 años y entonces teniente, era ayudante del coronel Ariosto Lapostol, jefe de la unidad sentenciado hoy a 15 años y un día de prisión como autor de los crímenes.

Entre las víctimas estaba el músico Jorge Peña Hen, creador en Chile de las orquestas infantiles y juveniles y considerado un pionero de dicha iniciativa en otros países de la región.

En un fallo de 400 páginas, el juez especial Mario Carroza condenó a prisión a 11 militares por su responsabilidad en los homicidios, entre los que, además de Cheyre, destaca el brigadier Pedro Espinoza Bravo, sentenciado a más de 600 años tras ser condenado en decenas de juicios por violaciones de los derechos humanos.

Como jefe del Ejército, Cheyre pronunció su "nunca más" a esas violaciones, advirtió de que la institución continuaba siendo "prisionera del pasado" y asumió en un documento la responsabilidad institucional por los crímenes.

"¿Excusa el escenario de conflicto global las violaciones a los derechos humanos? Mi respuesta es una e inequívoca: no. Las violaciones a los derechos humanos nunca y para nadie pueden tener justificación ética", subrayó.

Cheyre ha negado siempre alguna responsabilidad en el caso por el que ha sido condenado, y según el juez el detalle de su actuación "es difícil señalar", aunque "todo está explícito, referido de manera muy reflexiva en el escrito".

El fallo remarca que toda la oficialidad del regimiento "consintió dócilmente a que éstos (los opositores) fueran aniquilados sin juicio alguno, y el acusado Cheyre, pese a esta innegable masacre, no se resta a cumplir la labor de sanearla y argumenta como excusa su escasa edad".

Al respecto, el abogado Jorge Bofill, defensor del general, indicó a la prensa que éste es "inocente" y que "no participó como cómplice ni como encubridor" en lo acontecido en La Serena.

"En el proceso demostramos mediante cada escrito que, a la fecha de los hechos, don Juan Emiliano Cheyre no tenía ni tropa ni mando, que no era parte de la comitiva y que a sus cortos 25 años no supo, no actuó, ni avaló los hechos", expresó Bofill este viernes.

Asimismo, confirmó que la defensa apelará a la Corte de Apelaciones con la convicción de que Cheyre es "inocente" sobre lo ocurrido.

Las víctimas de La Serena fueron ejecutadas en el polígono del regimiento y sus cuerpos lanzados a una fosa común del cementerio local; al día siguiente, las autoridades publicaron un bando militar dando cuenta de la ejecución "de 15 extremistas, en cumplimiento de lo resuelto por tribunales militares en tiempos de guerra".

Según la investigación, tanto el jefe del regimiento (Lapostol), como su ayudante (Cheyre), "tenían la certeza" de que el ajusticiamiento "ocurre sin juicio previo, fundado en la sola circunstancia de la ideología" de las víctimas, cuyos restos fueron descubiertos e identificados en 1998.

En el aspecto civil, el fallo ordena al Estado de Chile pagar indemnizaciones a familiares de las víctimas (esposas, hijos y hermanos) por un total de 3.610 millones de pesos (unos 5,3 millones de dólares).

Cristián Cruz, abogado querellante en el caso, consideró que el tribunal "ha actuado como corresponde, sin aceptar los niveles de protección que han pretendido diversos poderes y funcionarios".

"Corresponde que el Ejército pida disculpas, sería un gesto que reconoceríamos, que el comandante en jefe pida una reunión con los familiares, y les pida perdón en nombre de la institución", manifestó.

Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), comentó que el fallo "es una buena noticia, a pesar de que no es exactamente la condena que se desearía contra Cheyre".

Matizó, no obstante, que valoran "que hoy quede claro que este personaje, que es siniestro, inteligente, que se blanqueó en los Gobiernos de la Concertación (democráticos), nunca fue 'el comandante del nunca más'", gesto que definió como "una patraña".

Durante la dictadura de Pinochet, según datos oficiales, unas 3.200 personas murieron a manos de agentes del Estado, de las que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos.