Diario Vasco

Las Palmas de Gran Canaria, 9 nov (EFE).- La inestabilidad que sufren los jugadores durante los encuentros que se vienen disputando esta temporada en el Gran Canaria Arena hace que la pista del pabellón del Herbalife Gran Canaria sea un peligroso 'campo minado', propenso a que sufran lesiones.

El base del Anadolu Efes de Estambul, Shane Larkin, fue la primera 'víctima' del resbaladizo parqué -y probablemente no la última, en caso de no solventarse pronto este problema-, al no poder disputar anoche el encuentro de la sexta jornada de la Euroliga, tras lesionarse por un resbalón en el entrenamiento el día previo al partido.

A término del choque entre grancanarios y turcos, el técnico del conjunto otomano, Ergin Ataman, visiblemente enfadado, expresó sus quejas durante la rueda de prensa.

"Antes de hablar técnicamente del partido, quiero que se centre la atención en la imposibilidad de jugar en un parqué como este. No se puede disputar un partido de Euroliga en el que se resbale tanto, con equipos que se gastan 15 o 20 millones de presupuesto en confeccionar sus plantillas", ha indicado.

Ataman no solo ha lamentado la lesión del Larkin, sino el continuo 'patinaje' de los jugadores durante el choque.

"Larkin se lesionó en el entrenamiento, y durante el encuentro ha habido más de diez jugadores que también se han resbalado. Yo les decía a mis jugadores que defendieran, pero no podían porque la pista no lo permitía. La Euroliga debe tomar medidas sobre este problema", ha comentado.

En este sentido, cabe recordar que el pasado 10 de octubre el capitán del Herbalife Gran Canaria, Eulis Báez, fue cuestionado por Efe por la inestabilidad del parqué del Gran Canaria Arena.

"Los jugadores lo hemos hablado desde el primer día en que pisamos el parqué, aunque nadie se ha lesionado. Tenemos que lidiar con eso, pero tampoco creo que la pista esté especialmente mal. En todos los partidos se caen dos o tres jugadores, aunque eso es normal. Igual se trata de cambiar de zapatillas", fue la respuesta del jugador dominicano.

Lo cierto es que, casi un mes después de las declaraciones de Eulis Báez, el problema no solo no se ha solucionado, sino que se ha agravado con la lesión de Larkin, primer baloncestista afectado por este motivo, aunque quizás tras el monumental y justificado enfado de su técnico se tomen cartas en este asunto.