Diario Vasco

Yuba, 9 nov (EFE).- La Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo en el Este de África (IGAD) elogió hoy el ambiente político positivo en Sudán del Sur tras la firma del acuerdo de paz el pasado 5 de agosto en Jartum y del que ha actuado como principal mediador.

Augostino Njoroge, el presidente de la comisión de evaluación y vigilancia del pacto de paz en Sudán del Sur, dependiente de la IGAD, aseguró hoy a Efe que "el ambiente político en el país mejoró por la voluntad política y el compromiso a los artículos de todas las partes" en el conflicto.

Además, aseveró que el compromiso al pacto por parte del Gobierno y la oposición armada es "más fuerte que antes", a pesar de los desafíos, ya que se necesitan "más esfuerzos de ambas partes para llegar una paz duradera" para la reconstrucción del país.

"Debería el Gobierno, bajo el liderazgo del presidente Salva kiir y el resto de los grupos de la oposición, organizar visitas conjuntas a todas las zonas del país para promocionar la paz y la reconciliación del pueblo sursudanés", destacó Njoroge.

Por otra parte, Hinary Oduar, vicepresidente de la oposición armada encabezada por el líder opositor, Riek Machar, regresó hoy a Yuba para participar en las reuniones del comité pretransitorio, tras pasar dos años fuera del país por el estallido de los enfrentamientos en julio de 2016.

En declaraciones a Efe, Oduar aseguró que su vuelta tiene como objetivo "acelerar la aplicación de los artículos del acuerdo de paz durante el periodo pretransitorio".

El pacto de paz fue firmado el 5 de agosto en Jartum después de semanas de negociaciones y fue ratificado por ambas partes en Adís Abeba con el auspicio de IGAD.

El acuerdo, que fue refrendado por las dos partes en Adis Abeba en septiembre, contempla la implementación de un alto el fuego durante un periodo transitorio de ocho meses y la posterior creación de un Gobierno de unidad nacional para abril de 2019.

El texto revive el acuerdo de paz firmado en Etiopía hace tres años, que fue el primer intento de poner fin al conflicto que estalló a finales de 2013 entre las fuerzas leales a Kiir, de etnia dinka, y los hombres de Machar, de la tribu Nuer.