Diario Vasco

Madrid, 9 nov (EFE).- El expresidente del Gobierno Felipe González ha apelado hoy a los líderes políticos en España a rebajar la crispación porque, de lo contrario, puede haber "tensiones de violencia que muchas veces se salen de control".

González ha hecho esta llamada a los dirigentes de los partidos en su intervención en el Foro Iberoamérica que ha inaugurado el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez.

Para el expresidente, es necesario desarrollar una educación y cultura de la convivencia en paz para dar valor a la palabra y para que la comunicación no sea violenta.

Ha sido entonces cuando ha considerado que la crispación existente entre los líderes de los partidos "aguas abajo produce tensiones de violencia que muchas veces se salen de control".

"La palabra de la convivencia en paz la tienen que cuidar sobre todo los grandes responsables políticos", ha insistido.

González ha alertado también de que en España se está "fragilizando" la institucionalidad y se inventan problemas para eludir los verdaderos desafíos que hay por delante.

Tras lamentar que los elementos esenciales de la democracia representativa estén amenazados, ha citado en concreto el riesgo existente para la división de poderes y el respeto entre ellos.

Ha abundado en ese análisis para advertir de que cuando no se está en condiciones de debatir sobre los desafíos que hay por delante, se inventan problemas para eludir los que realmente existen.

También ha llamado la atención sobre la situación en la que están quedando los partidarios de la reforma de la Constitución en España frente a los "liquidacionistas" y los "inmovilistas" que creen que ese texto es como "las Tablas de la Ley".

"Para los que queremos hacer reformas razonables el espacio se está reduciendo", ha asegurado

González ha considerado que de forma global existe una crisis de gobernanza y que los elementos esenciales de la democracia están amenazados para sustituirlos por algo peor.

En ese sentido, ha precisado que cuando se habla del fracaso de la democracia existe una confusión porque lo que existe en realidad es una mala gobernanza.

"La democracia es el mejor instrumento, pero nadie puede demostrar que la democracia garantiza un buen gobierno", ha añadido para explicar que si existiera esa garantía se podría "echar democráticamente al tirano Maduro o al tirano Ortega".

A la situación en Venezuela se ha referido también para insistir en que no es una dictadura, sino "una tiranía arbitraria".

Igualmente ha aludido al momento que vive Nicaragua para asegurar que Daniel Ortega sigue esos mismos pasos y "ha recuperado de la tumba a Somoza para reprimir a su pueblo".