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Islamabad, 9 nov (EFE).- Un tribunal pakistaní aceptó hoy una solicitud de audiencia contra los líderes islamistas que promovieron las protestas contra la absolución de la cristiana Asia Bibi por el delito de blasfemia por el que fue condenada a la pena de muerte, los mismos que solicitaron su prohibición de salida del país.

La solicitud fue presenta por un ciudadano en el Tribunal Superior de Lahore, en el este del país, y pide el inició de un caso de "traición" contra Maulana Khadim Rizvi, Pir Muhammed Afzal Qadri, líderes del Tehreek-e-Labbaik Pakista (TLP) y Maulana Fazal ur Rehman, jefe del Jamiat Ulema-e-Islam, dijo a Efe el abogado que presentó la petición, Syed Muhammad Aala Imran.

"El tribunal aceptó la solicitud y fijó la fecha de la audiencia para el 12 de noviembre", añadió el letrado.

El caso presentado ante la corte argumenta que después de la decisión sobre el caso de Asia Bibi, "hubo una protesta por parte de TLP y toda la ciudad de Lahore quedó paralizada".

"Los derechos fundamentales de los ciudadanos fueron violados. Los manifestantes violentos hicieron vandalismo y dañaron la propiedad pública y privada", explicó el abogado.

Asimismo, los líderes emitieron declaraciones en contra del Estado, los jueces de la Corte Suprema e incitaron a la gente a la violencia, sumó.

El Supremo absolvió a Asia el pasado 31 de octubre de la condena a muerte, impuesta en primera instancia en 2010 y ratificada cuatro años más tarde por el Tribunal Superior de Lahore, y ordenó su liberación.

Casi inmediatamente estallaron en todo el país protestas islamistas organizadas por el TLP, que prácticamente paralizaron Pakistán durante tres días.

El 2 de noviembre el Gobierno del primer ministro paquistaní, Imran Khan, llegó a un acuerdo con el TLP en el que se comprometió a dejar paso libre para que los islamistas solicitasen ante la Justicia la prohibición de salida del país de Asia Bibi mientras el Supremo estudia un recurso contra su absolución.

El abogado de la cristiana salió de Pakistán durante el fin de semana pasado y en una rueda de prensa en La Haya alertó sobre "las amenazas a la vida" de su defendida y explicó que huyó a Holanda porque se convirtió en el "objetivo principal" de los islamistas radicales en el país.

La dura ley antiblasfemia paquistaní fue establecida en la época colonial británica para evitar choques religiosos, pero en la década de 1980 varias reformas auspiciadas por el entonces dictador, Mohamed Zia-ul-Haq, favorecieron los abusos de esta norma.