Diario Vasco

Estambul, 12 oct (EFE).- El juicio al religioso estadounidense Andrew Brunson, detenido hace dos años en Turquía acusado de vínculos terroristas, celebra una nueva vista que ha despertado mucha expectación ante la posibilidad de que se decrete su puesta en libertad, lo que relajaría la tensión entre Ankara y Washington.

Brunson lleva dos años en prisión preventiva, pero desde julio pasado se halla en arresto domiciliario en la ciudad de Esmirna.

Hoy ha sido trasladado entre grandes medidas de seguridad al juzgado donde se celebra la cuarta vista de su juicio, informa la agencia turca Anadolu.

La Fiscalía ha pedido 35 años de prisión por cargos de vínculos terroristas, que los defensores del misionero protestante consideran absurdos.

El pasado agosto, la Justicia turca rechazó hasta en tres ocasiones las peticiones de puesta en libertad formuladas por los abogados del religioso, que lleva 20 años viviendo en Turquía.

Brunson está acusado de haber conspirado tanto con la guerrilla kurda marxista de Turquía, el Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), como con la cofradía islamista del predicador exiliado Fethullah Gülen, al que Ankara atribuye el fallido golpe de Estado de 2016.

El Gobierno estadounidense, que reclama la inmediata liberación del religioso, ha impuesto sanciones a dos ministros turcos por la permanencia en prisión de Brunson, y ha duplicado los aranceles al acero y aluminio de Turquía.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró recientemente que la Justicia en su país es independiente y que él no puede interferir.

Sin embargo, Erdogan ha vinculado en el pasado la puesta en libertad de Brunson con la petición de extradición que Turquía ha formulado sobre Gülen, que reside en EEUU.