Diario Vasco

El Cairo, 12 oct (EFE).- Cuatro ONG alertaron hoy de las "graves consecuencias para millones de civiles" en caso de que el acuerdo alcanzado entre Turquía y Rusia sobre la provincia siria de Idlib, que debe ser implementado el 15 de octubre, fracasa y no reduce la violencia en la región.

"Los residentes de Idlib y los trabajadores humanitarios contienen la respiración mientras se acerca la fecha del acuerdo. Si bien se conocen los términos del acuerdo, no sabemos cuál es el plan si las partes en el terreno no lo implementan (...) Acuerdos similares han terminado en un baño de sangre", dijel director para Siria de la ONG CARE International, Wouter Schaap, en un comunicado.

"La gente de Idlib necesita un acuerdo que ofrezca protección a largo plazo y permita que la ayuda llegue a todos (...) La población se ha duplicado en los últimos años debido a que las personas se trasladaron allí desde áreas recuperadas por el Gobierno de Siria", afirmó en la misma nota Lorraine Bramwell, responsable del país árabe para International Rescue Committee (IRC).

Añadió que en el caso de que el acuerdo "fracase y comiencen las operaciones militares, cientos de miles tendrán dificultades para obtener la ayuda que tanto necesitan" en esta provincia situada en el noroeste de Siria.

Este llamamiento ha sido firmado por Care International, IRC, Save the Children y Mercy Corps, que trabajan con organizaciones locales sobre el terreno, en el que viven aproximadamente tres millones de personas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó hoy de que en la zona desmilitarizada reina la calma, a tres días de la implementación del acuerdo ruso-turco alcanzando el pasado 17 de septiembre.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su homólogo ruso, Vladímir Putin, acordaron en la ciudad rusa de Sochi la creación de una franja de entre 15 y 20 kilómetros de ancho para dividir las posiciones de las tropas gubernamentales sirias y de la oposición armada respaldada por Turquía, la cual será patrullada por policías militares de los dos países.

Tal y como anunciaron ambos mandatarios, los rebeldes debían retirar el armamento pesado, tanques y sistemas de artillería antes del 10 de octubre, mientras que la zona desmilitarizada quedará constituida el próximo día 15.

El acuerdo ruso-turco evitó lo que parecía una inminente e inevitable ofensiva gubernamental sobre Idlib para recuperar el control de la misma, pero los temores de los civiles han resurgido después de la retirada del armamento pesado por parte de las facciones.