Diario Vasco

Bruselas, 12 oct (EFECOM).- Los mercados bancarios de productos de inversión y de hipotecas, así como los servicios de los agentes inmobiliarios, son los sectores en los que los europeos depositan una menor confianza, mientras que se fían más de los servicios de cuidado personal y de alojamientos vacacionales.

Estas son las conclusiones que se extraen de la nueva edición del Cuadro de Indicadores de los Mercados de Consumo, publicado hoy por la Comisión Europea, que mide aspectos como la dificultad de comparar ofertas en cada sector, la seguridad del consumidor de que los vendedores cumplen las normativas o la proporción de clientes que se han encontrado problemas.

Los servicios financieros son el sector en el que los consumidores sufren un "detrimento" mayor en términos de pérdidas económicas o de tiempo, mientras que la oferta de internet y los servicios de telefonía móvil fueron las áreas en las que tuvieron más problemas.

En su conjunto, señala la Comisión, la confianza de los consumidores en los mercados de productos y servicios continúa en una tendencia al alza desde 2010, aunque el aumento ha sido más suave en los últimos dos años que en la primera mitad de la década.

Desde 2015, las mayores mejoras en la confianza se han registrado en los mercados de las hipotecas y el suministro de agua, gas y electricidad, si bien todos estos sectores salvo el del gas siguen a la cola en los índices de confianza europeos.

Respecto a los servicios, los europeos muestran mayor confianza por los sectores del cuidado personal, como las peluquerías o balnearios, y por los alojamientos y experiencias vacacionales, seguido de las aerolíneas y los seguros de vehículos y hogar.

Por contra, los servicios inmobiliarios, los productos de inversión, las hipotecas, la electricidad y el transporte ferroviario son los sectores de los que menos se fían los ciudadanos de la Unión Europea (UE).

En cuanto a productos, los europeos muestran su confianza por las gafas y lentes, por los pequeños electrodomésticos, los productos lácteos y las bebidas alcohólicas, y desconfían de los coches (nuevos y de segunda mano), los productos cárnicos, la gasolina y la ropa y zapatos.

"La confianza de los consumidores crece, pero aún hay muchos que tienen malas experiencias en ciertos sectores, como cuando compran una vivienda o un coche de segunda mano", dijo la comisaria europea de Consumo, Vera Jourová, en un comunicado.

La comisaria espera que la reciente propuesta para aumentar y reforzar los derechos de los consumidores europeos, presentada en abril y que prevé que una entidad cualificada -como una organización de consumidores o pública-, encabece una acción colectiva en nombre de un grupo para reclamar una compensación económica.

"La posibilidad de iniciar una acción colectiva debería dar a los consumidores más confianza en que pueden defender sus derechos y presionar a las empresas para respetar más las reglas", aseguró la comisaria.

Por su parte, los españoles se fían mayoritariamente de los servicios de cuidado personal y de las gafas y lentes, una tendencia paralela a nivel europeo, mientras que confían menos en los mercados de coches de segunda mano y en los proveedores de electricidad.