Diario Vasco

Nairobi, 12 oct (EFE).- El popular músico y diputado opositor ugandés Robert Kyangulanyi, más conocido como Bobi Wine, agradeció hoy a los kenianos el haberse "levantado en solidaridad" con los ciudadanos de su país.

"Nos habéis recordado que no estamos solos gritando en la oscuridad, y ahora que sabemos que no estamos solos, ya no podemos rendirnos", aseguró el músico en un acto que congregó a unas 300 personas en Nairobi.

El popular opositor, apodado por sus seguidores como el 'presidente del Guetto' por sus orígenes, fue arrestado el pasado 13 de agosto durante una manifestación política en Arua, noroeste de Uganda, en la que su chófer murió por disparos de la Policía.

Acusado de posesión ilegal de armas -cargo desestimado- y de traición, Wine fue encarcelado por un tiempo breve y, según sus abogados, torturado por las Fuerzas de Seguridad, teniendo más tarde que volar a EEUU para recibir tratamiento.

"Estoy contento de estar vivo, hasta el momento", bromeó un alegre Wine, ataviado con su característica boina roja.

"Tras haber sobrevivido, prometo usar cada hora del día para impulsar la lucha por la dignidad y la libertad de todas las personas", dijo entre vítores.

Muy crítico con las políticas del longevo presidente Yoweri Museveni -en el poder desde hace más de tres décadas- Wine encarna la esperanza de cambio de una joven población ugandesa -con un 75 % de sus habitantes menores de 35 años-, y hastiada por la falta de empleo y la alta corrupción.

"La mitad de los hastags de '#LibreBobiWine' vinieron de Kenia", señaló el político, en referencia a la fuerte movilización, sobre todo en Twitter, que exigió su salida de la cárcel, y que en el caso de Nairobi se materializó también en manifestaciones en la calle.

Incluso, el pasado 22 de agosto, más de 80 artistas y activistas internacionales, entre ellos el líder de Coldplay, Chris Martin, y de Blur, Damon Albarn, apoyaron una petición que exigía su inmediata puesta en libertad.

"Desearía que Uganda fuera como Kenia, aquí podéis reuniros, crear, pero no lo toméis por sentado -advirtió Wine con tono pesimista- en Uganda es complicado reunirse, al instante la policía ya te está agrediendo".