Diario Vasco

Malabo, 12 oct (EFE).- Guinea Ecuatorial festejó hoy los 50 años de su independencia de España con un desfile presidido por el jefe del Estado, Teodoro Obiang, en el poder desde 1979, y sin la presencia de los principales partidos opositores.

Decenas de miles de soldados, policías y civiles marcharon por el paseo marítimo de Malabo, decorado con banderas nacionales y blindado por las fuerzas de seguridad.

El acto estuvo marcado por la ausencia de los principales partidos opositores, Ciudadanos por la Innovación (CI) y Convergencia para la Democracia Social (CPDS).

"No nos ha invitado Obiang", aseguró a Efe el líder de CI, Gabriel Nse Obiang, cuya formación logró el único escaño de la oposición en las elecciones legislativas del pasado noviembre, en las que el gobernante Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE) obtuvo 99% de los asientos del Parlamento.

El dirigente de CI también expresó su inquietud porque la treintena de presos políticos del partido indultados por Obiang esta semana, entre ellos el único diputado nacional opositor, Jesús Mitogo Oyono, "no han salido" todavía de prisión.

Por su parte, el CPDS, también ausente, denunció en un comunicado que la "dictadura" dedica "miles de millones" de francos a conmemorar el aniversario mientras el país, que lleva en recesión desde 2013, "está en una crisis económica".

Recibido con salvas de cañón y marchas militares, Obiang inauguró el desfile un día después de dirigirse a la nación con un mensaje televisado en el que advirtió contra toda tentación de "alcanzar el poder por la fuerza", pero no tendió puentes con la oposición.

Desde la tribuna de honor, el mandatario, de 76 años, siguió el despliegue de sus fuerzas militares acompañado de los presidentes de Yibuti, Burundi, Guinea-Bisáu, Sudán y Cabo Verde, entre otros dignatarios internacionales.

En la explanada del desfile estuvo presente la bandera de España en manos del teniente de navío García Elvira, quien encabezó un contingente de 19 tripulantes del patrullero español "Centinela", actualmente se encuentra de gira en aguas del golfo de Guinea.

"Para nosotros es un orgullo desfilar aquí y representar a España en un día tan importante", dijo a Efe el teniente de navío.

Tras la exhibición militar, llegó el desfile de miles de ciudadanos que, con pancartas que reproducían el rostro de Obiang y el puño en alto en señal de victoria, representaron al Gobierno y la sociedad ecuatoguineana.

"¡No hay trabajo, no hay trabajo!", exclamó un joven en tono reivindicativo al paso de los funcionarios del Ministerio de Trabajo, en un recordatorio de la pobreza que sufre este país pese a ser el tercer productor petrolero de África Subsahariana.

Medio siglo después de la independencia, la huella colonial se palpa aún en las calles de Malabo, donde abundan los carteles de productos españoles y se puede degustar el jamón serrano.

Guinea Ecuatorial es el único estado soberano de África que habla el idioma de España, país que actualmente acoge a cerca de 100.000 exiliados guineanos.

"España es nuestra madre, lejos de los problemas políticos que pueda haber", comentó a Efe el periodista ecuatoguineano Cachina Montero, en alusión a los constantes altibajos de las relaciones entre los gobiernos de la excolonia y su exmetrópoli.

No lejos del paseo marítimo, en el corazón de Malabo, tal día como hoy pero de 1968, la suerte de la entonces llamada Guinea Española quedó echada, tras conceder España la independencia de un territorio que dominó durante casi dos siglos.

El primer presidente del nuevo país, Francisco Macías, y el entonces ministro español de Información y Turismo, Manuel Fraga Iribarne, firmaron el acta de independencia en el Salón del Trono del Palacio Presidencial de Santa Isabel (actual Malabo).

Macías instauró un régimen de terror que llevó al país a la ruina hasta 1979, cuando fue derrocado -y fusilado- en un golpe de Estado liderado por su sobrino, el actual presidente Teodoro Obiang, quien desde entonces gobierna el país con puño de hierro.