Diario Vasco

Sofía, 12 oct (EFE).- Centenares de personas, entre ellas familiares, amigos y ciudadanos anónimos, acudieron hoy a Ruse, en el norte de Bulgaria, para despedir a Victoria Marinova, la joven periodista de televisión asesinada el pasado sábado.

La ceremonia se celebró en un templo ortodoxo en esa ciudad, donde Marinova, de 30 años, fue violada y asesinada, supuestamente por un joven vecino de la misma localidad.

Tras el funeral, la periodista fue enterrada, en presencia de familiares y amigos cercanos, en un cementerio de Ruse, ciudad donde trabajaba como presentadora del canal privado TVN.

El supuesto asesino, vecino de un barrio periférico de Ruse, de 20 años, fue detenido el pasado miércoles cerca de Hamburgo, en el norte de Alemania, donde había huido tras el crimen.

La Fiscalía General de Celle (norte de Alemania) informó hoy de que ha aprobado su extradición a Bulgaria en los próximos diez días.

"El propio acusado no ha puesto objeciones a su extradición y se ha declarado de acuerdo con un proceso de extradición acelerado y simplificado", señala un comunicado de la Fiscalía.

Agrega que la Audiencia Territorial de Celle ha ordenado formalmente la prisión provisional con vistas a la extradición.

Según informa hoy la radio privada "Darik" en Bulgaria, un amigo del detenido lo llevó tras el crimen en su coche hasta el norte de Alemania, aunque el conductor asegura que no se enteró de que era sospechoso del asesinato hasta volver a Bulgaria.

Según señaló hoy la fiscalía alemana, el detenido, acusado de violar, robar y asesinar a la periodista, ha reconocido en parte los hechos que se le imputan.

De acuerdo con los investigadores alemanes, el joven búlgaro negó que tuvo intención de matarla, así como de violarla y robarle.

"De acuerdo con estas aserciones, no se pueden presuponer motivaciones políticas", concluye el comunicado.

La muerte de Marinova generó condenas de parte de organizaciones de libertad de prensa, ya que se trata de la tercera reportera asesinada en la Unión Europea (UE) en menos de un año tras la muerte de un periodista en Malta y otro en Eslovaquia.

La periodista búlgara era presentadora de TVN, un canal privado local, y su asesinato se produjo pocos días después de dedicar un programa a la corrupción en Bulgaria con fondos europeos, incluido el soborno de empresarios y políticos locales.

Bulgaria, que entró en la UE en 2007 y que es el país más pobre del bloque, se encuentra en un reciente listado de la organización "Reporteros Sin Fronteras" en el puesto 111 en cuanto a libertad de prensa, el último en Europa.