Diario Vasco

Gijón, 12 oct (EFE).- El entrenador del Sporting Rubén Baraja afirmó entender "el descontento de los aficionados" pero espera su total apoyo mañana ante el Reus para tratar de superar lo que el técnico definió como "una minicrisis".

"El primer descontento soy yo", afirmó Baraja que añadió que "de nada sirve lamentarse" y confía "en el apoyo de la afición como ha hecho desde el principio de la temporada ya que es muy importante para el equipo".

Baraja afirmó que llevaba "con naturalidad la presión" ya que, según indicó, ha vivido con ella toda la vida e incluso señaló que más exigente que él y su cuerpo técnico "no lo es nadie", pero que también tiene fe en este proyecto y en que, con trabajo, saldrá adelante.

El técnico aseguró que en el vestuario estuvieron hablando de "las situaciones que vivió el equipo en los dos últimos partidos, sobre el buen nivel ante Las Palmas y lo sucedido ante el Rayo Majadahonda, se trata de encontrar soluciones y saber cuales son los motivos por los que no se compite igual en casa que fuera".

"Hay que tener las cosas claras y ser contundentes en las dos áreas, saber interpretar bien cada momento", manifestó Baraja que destacó que tras la reunión mantenida en el vestuario el pasado miércoles "todo el mundo se puso a pensar en el siguiente partido".