Diario Vasco

Jerusalén, 9 oct (EFE).- La ONG israelí Ir Amim denunció hoy "las crecientes presiones sobre la presencia palestina" en la Ciudad Vieja y los barrios palestinos colindantes de Jerusalén Este por parte de organizaciones que promueven la colonización israelí en territorio ocupado.

"La semana pasada, se llevaron a cabo dos desalojos en el corazón de la disputada Jerusalén", informó Ir Amim en un comunicado, en el que añadió que considera estos hechos como parte de un plan orquestado por colonos "con respaldo directo del Estado".

La entidad expone que el pasado 3 de octubre, colonos de la organización Elad accedieron a una casa de una familia palestina en Wadi Hilweh, en el barrio de Silwán, "desplazando a dos familias" palestinas, entre las que había dos niños.

"Durante décadas, el edificio había estado en el punto de mira de Elad, y tras intentos prolongados de tomar su posesión, el edificio ha caído ahora en sus manos", remarca Ir Amim.

La ONG israelí Paz Ahora (Shalom Ajshav) criticó hace cuatro días el mismo suceso y, al igual que Ir Amim, denunció un segundo caso en el que colonos vinculados a la organización Ateret Cohanim, conocida por adquirir propiedades palestinas para israelíes, entraron el pasado 4 de octubre en un nuevo edificio del barrio musulmán de la Ciudad Vieja que "aparentemente fue comprado a su dueño palestino".

"Según informes tanto de colonos como de palestinos, la casa está solo a cien metros del Monte del Templo/Noble Santuario", como conocen judíos y musulmanes, respectivamente, a la Explanada de las Mezquitas, lo que ha creado alarma entre los palestinos.

El recinto es el primer lugar sagrado para el judaísmo y el tercero para el islam, y solo está permitido en él el rezo musulmán, siendo un constante foco de tensión en la región.

Según Ir Amim, actualmente "hay aproximadamente 2.500 colonos" que residen en los vecindarios palestinos de esa zona de Jerusalén Este, y "180 hogares palestinos están bajo amenaza de desalojo en la Ciudad Vieja y los barrios de su alrededor".

Para la entidad, "las actividades de asentamientos privados, incluido instalaciones turísticas, tienen consecuencias desastrosas para los palestinos en Jerusalén", y suponen un tropiezo para "la relación entre palestinos e israelíes, para la solución de dos estados" y la permanencia de la Ciudad Vieja "como hogar y centro histórico de las tres principales religiones monoteístas mundiales".

Ante los hechos recientes, el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), encabezado por el primer ministro Rami Hamdala, anunció hoy tras una reunión de su gabinete la formación de un comité especial para investigar la colonización en Jerusalén, y reclamó una intervención "inmediata" de la comunidad internacional "para impedir que Israel" dañe "el patrimonio cultural y la identidad árabe, islámica y cristiana de la ciudad".