Diario Vasco

Rabat, 5 oct (EFE).- Un menor rifeño de 15 años fue condenado el pasado martes por un tribunal marroquí a un año de internamiento en un reformatorio por haber participado en unas protestas callejeras el pasado junio en su localidad de Bukadiren, al sur de Alhucemas.

Según dijo a Efe su abogado, Abdelmayid Azeriyah, el niño Bilal M. será ingresado en el Centro de Internamiento de Menores de Nador, a cien kilómetros de su localidad natal, hasta el próximo 30 de junio.

Bilal ha sido acusado de "quema intencionada de bienes", "obstaculizar las vías públicas" y "humillar a las fuerzas del orden", en un fallo emitido el pasado martes por el Tribunal de Primera Instancia de Alhucemas.

El menor había salido a la calle para protestar junto a cientos de personas por las duras condenas de cárcel impuestas a los dirigentes del movimiento rifeño Hirak, que desde fines de 2016 y durante 2017 protagonizó concentraciones masivas en la región para protestar por el atraso y la marginación.

Además de Bilal, varios menores fueron detenidos, encarcelados y condenados por aquellas protestas; de ellos, el caso más llamativo fue el de Salah Totoki, de 17 años, condenado a 15 años de cárcel por haber participado en la quema de un edificio residencial de la policía en Imzuren en marzo de 2017.