Diario Vasco

Vigo, 18 sep (EFE).- La fábrica que el grupo automovilístico francés PSA (Peugeot, Citroën, DS y Opel/Vauxhall) tiene en Vigo ha producido en sus sesenta años de actividad 35 modelos de vehículos diferentes y 13.340.874 unidades, según datos divulgado hoy por la empresa.

De sus líneas de producción han salido los Citroën Azu, 2CV, Dyane 6, Mehari, GS, BX, AX, Xara, C4 Picasso o Berlingo; así como los Peugeot 505 y Partner, indica PSA.

Hace más de 60 años, Vigo ofreció ventajas técnicas y geográficas que prevalecieron sobre las de ciudades como Cádiz y Barcelona (donde ya estaba Seat) para acoger una nueva fábrica de automóviles de la marca francesa Citroën.

Ésta se decantó por la alternativa gallega por tres motivos: la existencia de una zona franca, clave para exportar furgonetas 2 CV a Marruecos; por el acceso a un puerto de primer nivel que permitía una conexión rápida con Francia y por la disponibilidad de una mano de obra cualificada.

El 10 de abril de 1958 se colocó la primera piedra de la planta gallega lo que es ahora es el centro de producción del grupo PSA en Vig.

Hasta entonces se producía en unas antiguas naves del servicio de Aduanas, en la zona del puerto, donde empezaron a fabricarse furgonetas Citroën AZU con destino a Marruecos, al ritmo de una al día.

Un lustro más tarde la producción en esta planta era de más de 52 vehículos al día, después de que a principios de la década de 1960 empezase con el coche 2CV, además de un furgón de gran tamaño, el Citroën H.

Esta diversificación supuso que en 1963, con una plantilla de más de 500 trabajadores, la planta superase las 19.000 unidades producidas, cuando inicialmente el Gobierno había establecido una limitación de 10.000 unidades para el mercado nacional, de manera que resto debía ser exportado.

Sin embargo, la alta demanda de vehículo en España llevó a que se quedara toda la producción y que solo se vendieran fuera vehículos desmontados, piezas y utillajes.

En sus seis décadas de vida, desde los primeros pasos con los Citroën AZU y 2CV hasta la actualidad, la planta de Vigo ha vivido una continua transformación, con momentos de fuerte crecimiento, incluso en el entorno adverso de la década de 1970, y revoluciones tecnológicas que han puesto a prueba su capacidad de adaptación pero que se han saldado con "éxitos rotundos", como la robotización de la década de 1980.

De Vigo han salido vehículos como el GS en 1971, que elevó la producción a 110.000 vehículos en 1975 y la plantilla a más de 6.000 trabajadores, o los Peugeot 504, tras constituirse en 1974 el grupo PSA, el tercer mayor constructor de la época, y el Peugeot 505.

También los modelos Citroën C15 en 1984, el Citroën Visa en 1981, el BX en 1983, el AX en 1986, el ZX en 1991, el Peugeot Partner y el Citroën Berlingo, ambos en 1996, o el Citroën Xsara Picasso en 1999 en exclusiva mundial, lo que permitió a la planta producir 350.000 unidades anuales.

En abril de 2001 la planta de Vigo batió la marca de los seis millones de vehículos producidos.

La introducción del nuevo sistema de fabricación, la llegada del Citroën C4 Picasso y las tecnologías avanzadas de producción llevaron a la fábrica a un récord de producción en 2007 con 547.000 vehículos, frente a 160.000 en 1979, y a fabricar el vehículo nueve millones.

La crisis financiera internacional llevó a sus dirigentes a lanzar vehículos como los Peugeot 301 y Citroën C-Elysée para las nuevas clases medias en mercados emergentes como Rusia, Brasil, Turquía o países del Magreb, o de Oriente Medio.

Desde 2016, el plan "Push to Pass" de la automovilística establece una estrategia a favor de la búsqueda de eficiencia y competitividad, de manera que la de Vigo se ha convertido en una de las plantas del grupo PSA más competitivas de Europa, según sus directivos.

Esto le ha permitido asumir proyectos como los vehículos comerciales y polivalentes K9, (Peugeot Rifter y Partner, Citroën Berlingo y Opel Combo), que ha conllevado la puesta en marcha un cuarto turno de trabajo de 900 personas, y un tercer equipo, con 225 personas, en Mangualde (Portugal).

Ahora el "desafío" de Vigo es la implantación del programa "Fábrica 4.0", con apoyo de métodos de inteligencia artificial, el "internet de las cosas", la realidad aumentada, la explotación de los macrodatos y una comunicación eficaz y en tiempo real, según sus directivos.