Diario Vasco

Berlín, 16 sep (EFE).- Las fuerzas de seguridad alemanas detuvieron en la noche del sábado al domingo a unos 30 activistas medioambientales, en la operación de desalojo que se desarrolla en el bosque de Hambach (oeste), donde los ecologistas mantienen desde 2012 una acampada contra las talas forestales y las extracciones de lignito.

En el operativo resultaron heridos nueve ecologistas, ninguno de ellos de gravedad, según informaron hoy fuentes policiales.

Un grupo de activistas se había atrincherado en un túnel subterráneo, que finalmente abandonaron sin oponer resistencia.

El desalojo se inició el jueves y ahora el dispositivo antidisturbios ha logrado desmantelar una docena del total de 60 casas de madera construidas por los activistas en los árboles, a una altura de hasta 20 metros, con el propósito de impedir las talas forestales.

Los ecologistas mantienen su ocupación en ese bosque desde 2012 y hasta ahora su presencia había sido tolerada por las autoridades locales pese a las sucesivas órdenes de desalojo.

Su acción se ha convertido en un símbolo de la resistencia contra las explotaciones de carbón de la región, tanto por los efectos en el medioambiente de esa fuente de energía altamente contaminante como por lo que supone las talas forestales.

El consorcio energético RWE se planea ahora extender sus extracciones de lignito a cielo abierto, lo que implicará nuevas excavaciones a partir del próximo otoño.

Los bosques de Hambach, de 12.000 años de antigüedad, se extendían por unos 85 kilómetros cuadrados, la mitad de los cuales han sido ya explotados por el consorcio, que estima hay aún 2.500 millones de toneladas de lignito por extraer.

Diversas organizaciones medioambientales han llamado a la movilización no sólo en el estado federado de Renania del Norte-Westfalia, donde se encuentra el bosque, sino en el resto del país.

Un grupo de unos veinte activistas ocuparon ayer durante varias horas la sede y representación de este estado federado en Berlín, mientras que en Hambach se extendían las acciones de protestas, secundadas por agricultores y vecinos del lugar.

En las operaciones de desalojo participan unos 4.000 agentes policiales, incluidos vehículos antidisturbios y cañones de agua a presión.

El desalojo actual se ampara en una orden del departamento de la Construcción de este estado federado, que argumenta que esas construcciones no se ajustan a las debidas normas de protección contra incendios y que ponen en peligro el bosque.