Diario Vasco

Madrid, 16 sep (EFE).- Simon Yates (Mitchelton) acaba de pasar a la historia del ciclismo por su triunfo en la Vuelta y completar un hecho sin precedentes: Gran Bretaña es el primer país con tres campeones diferentes en las tres grandes dentro del mismo año.

Y Yates, de 26 años, nacido en Bury, un distrito del Gran Manchester, ha sido el encargado de ampliar el imperio británico en el ciclismo mundial, un ciclismo lanzado, ganador además de las últimas cinco grandes.

Ya es el heredero de Wiggins, Froome y Geraint Thomas, y suyo es el futuro, aunque él señala a su hermano gemelo Adam, compañero en el Mitchelton y su gregario en la Vuelta.

Como todos los campeones británicos, excepto Froome, el maillot rojo de la Vuelta procede de la pista, de esa factoría de genios que ha producido la Academia de Ciclismo Británica. Fue campeón del Mundo por puntos en 2013. Su sueño entonces lo quería extender a la ruta.

En categoría sub'23 y ya sobre asfalto destacó con el título nacional británico en 2013 y en el Tour del Porvenir se asomó con dos victorias de etapa.

Yates, que se comía con gusto un bocadillo de bacon en el traslado en tren de Lleida a Madrid, no piensa ya en la pista, pero es una modalidad que puede utiliza en invierno como preparación. "Son pocos los que conocen los éxitos en pista", comenta.

Su presentación en sociedad se produjo en 2016, cuando fue sexto en la Vuelta. También destacó un año después en el Tour, donde acabó séptimo y maillot blanco de mejor joven. En 2018 ganó 3 etapas en el Giro, fue líder 13 días y se hundió a 3 días del final. Terrible decepción. Una cuenta pendiente que sangraba a mares. Pero la herida la curó en la Vuelta subiendo al podio de Cibeles.

El ciclismo británico aún disfruta de Froome y Thomas, ambos en las filas del Sky, pero el futuro está en las filas de un equipo australiano, el Mitchelton. Yates no tiene ídolos, ni quiere que se decante por uno de sus ya legendarios compatriotas.

"Nunca tuve ídolos. Empecé a correr en carretera bastante tarde y el ciclismo no era muy popular en Gran Bretaña. Así que cuando estaba creciendo no tenía a alguien a quien admirase especialmente. Y es lo mismo ahora: hago mis propias carreras, ellos son grandes estrellas y todo el mundo los conoce en Gran Bretaña pero realmente no admiraba a nadie cuando era más joven".

Parte de su entorno bromea con Yates, ya que el Sky sería su equipo natural, pero es feliz en el Mitchelton, y no lo oculta, sino que se siente agradecido.

"Este equipo necesitaba un escalador, un líder, y me dieron la oportunidad muy pronto, cuando aún tenía 22 años. He liderado al equipo en País Vasco, en París Niza, todas las grandes carreras... Continúan confiando y esta Vuelta es una forma de responder a esa confianza".

Sobre su hermano gemelo Adam, todo son palabras dulces, con él mantiene una relación muy estrecha, hablan mucho, corren y entrenan juntos, y eso, dice, "facilita mucho las cosas".

Yates es uno de los ciclistas que han buscado cobijo en Andorra, donde pasa gran parte del año entrenándose, pero no se olvida de su casa de Manchester, ni de pasar temporadas con su mujer, de nacionalidad francesa, en los Alpes.

En su tiempo libre no hay lugar para el aburrimiento. "Los entrenamientos son muy duros y también hay que divertirse". A Yates le gustan los vídeojuegos de fútbol, el FIFA, pero también el deporte del balón, es seguidor del Manchester United, y además declara que admira a su entrenador, el controvertido portugués José Mourinho.

"Ya era fan suyo cuando entrenaba al Chelsea. Es una persona muy carismática, lleno de vida, creo que es bueno para el equipo y para los aficionados. Me gusta ver tipos apasionados con el deporte y con el equipo, creo que es un buen entrenador. Es bueno para el Manchester".

De momento, no habla de sus límites en el ciclismo. No oculta que tiene que volver al Giro para ganarlo, no su idea de brillar en el Tour, pero ejerce de hombre paciente, tranquilo. "Todo llegará, ahora a descansar, pensar en el Mundial, y ...ya veremos".

Tener un hermano gemelo es una fuente inagotable de bromas que circulan por la Vuelta. Que si se suplantan, que si se cambian el dorsal, etc... Pero entre ambos, de parecido increíble, hay diferencias, aunque hay que fijarse muy bien.

Adam suele llevar barba de varios días y el pelo algo más largo. Simon es más tímido y conservador sobre la bicicleta, su hermano más agresivo. A la hora de entrenar Simon es más estricto y Adam se deja llevar por sensaciones. A primera vista, y para diferenciarlos, conviene fijarse en que Simon se pone gafas verdes y Adam negras.

En ambas trayectorias también hay diferencias. Simon procede de la Academia Ciclista y Adam no fue elegido para entrar en ese círculo, así que emigró a un club ciclista amateur francés, el CC. Etupes, donde ajustó su perfil al de un escalador.

Los hermanos Yates no nacieron a la vez. Hubo un intervalo de varios minutos. Primero vio la luz Simon y luego Adam, de ahí las bromas que tiene que asumir el segundo como respeto "al hermano mayor". Aquello sucedió un 7 de agosto de 1992.