Diario Vasco

Oviedo, 16 sep (EFE).- La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil continúa, bajo un gran hermetismo, las investigaciones para esclarecer el asesinato del concejal de Izquierda Unida de Llanes, Javier Ardines, del que hoy se cumple un mes.

Agentes de esta unidad especializada, con sede en Madrid, se han trasladado a Asturias como refuerzo al trabajo desarrollado por los equipos de Policía Judicial de Llanes y Gijón.

La investigación centra sus esfuerzos, un mes después del crimen, en la localización del objeto contundente con el que el autor o autores agredieron al concejal que, según la autopsia, presentaba al menos tres golpes en la cabeza: en la nuca, la cara y la frente.

Javier Ardines, de 52 años y padre de dos hijos, fue asesinado en la madrugada del jueves, 16 de agosto, a escasos metros de su domicilio, en Belmonte de Pría, en el concejo de Llanes, en la zona oriental asturiana.

El concejal había salido de su domicilio, hacia las seis de la mañana, en su furgoneta para dirigirse al puerto de Llanes para ir a faenar a bordo de su embarcación, "Bramadoira", con la que se ganaba la vida, ya que había renunciado a su sueldo como concejal.

Cuando apenas había circulado unos 300 metros, se vio sorprendido por la presencia de tres vallas de obra que la Guardia Civil cree que fueron colocadas en mitad del camino vecinal para tenderle una emboscada y obligarle a bajar del vehículo para retirarlas.

Dos horas más tarde, un vecino que paseaba con su perro encontró su cadáver tendido en mitad del camino rural y, a escasos metros, su furgoneta que aún permanecía con el motor encendido y la puerta del conductor abierta.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Llanes se ha hecho cargo de la instrucción del asesinato y ya dispone del informe preliminar del Instituto de Medicina Legal de Asturias con el resultado de la autopsia.

En este primer informe se confirma la muerte violenta del concejal, según ha ratificado un portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA).

Agentes de la Guardia Civil han recogido las últimas semana muestras de ADN entre familiares, vecinos y allegados del concejal asesinado, que tenía a su cargo las áreas de Playas, Medio Rural y Personal de Llanes.

El decano del Colegio de Criminólogos de Asturias, Faustino Brañas, ha explicado a Efe que el éxito de los operativos de la UCO se basa fundamentalmente en el hermetismo con que sus integrantes trabajan, puesto que forma parte de su funcionamiento interno no compartir información con las unidades territoriales para evitar filtraciones que puedan entorpecer las investigaciones.

"El trabajo inicial es acordonar la zona y realizar una inspección ocular, hay que preservar las pruebas que se puedan recoger en el mismo lugar donde se produjo el crimen y obtener ADN de personas o materiales que hayan podido tener relación con el crimen para su análisis en Madrid", ha asegurado Brañas.

El decano ha comentado que la UCO asume la investigación de casos de difícil resolución y refuerzan las labores de las unidades territoriales, siendo especialmente meticulosa en sus inspecciones.

A los interrogatorios de vecinos, familiares o testigos se suma posteriormente una reconstrucción de las últimas 24 horas en la vida de la víctima y a partir de ahí se revisan las cámaras de seguridad, la autopsia y se confirman o descartan las distintas vías de investigación a través de los posibles móviles que pudieron desencadenar el crimen para la identificación y posterior detención de sus autores.