Diario Vasco

Madrid, 16 sep (EFE).- Espanyol, Getafe y Alavés reclaman su protagonismo en este inicio de LaLiga Santander, en el que han conseguido situarse en la zona de privilegio de la tabla tras la cuarta jornada.

El Espanyol consiguió el segundo triunfo del curso (1-0) en el RCDE Stadium, esta vez contra el Levante merced a un magnífico tanto de Sergio García tras el descanso.

La victoria afianza el crédito de la apuesta ofensiva del cuadro de Joan Francesc Ferrer 'Rubi', sobre todo después de la derrota en Vitoria, que había frenado el buen inicio de los 'pericos'.

El Getafe ganó de forma convincente (0-2) en un feudo tradicionalmente tan complicado como el Ramón Sánchez Pizjuán, que no dudó ya antes del descanso en expresar su disgusto por la actuación de la escuadra de Pablo Machín, que no gana desde la primera jornada en Vallecas y además no marca desde entonces. Ha pasado de ser líder a navegar en la mitad de la tabla.

Ángel Luis Rodríguez rubricó con un doblete (m.3 y 38) el gran trabajo del conjunto de Pepe Bordalás que, al contrario, no pierde desde que lo hizo en su primer encuentro liguero en el Santiago Bernabéu.

El equipo getafense administró a la perfección su ventaja ante un Sevilla nulo en el área rival que no fue capaz de sacar partido a sus aproximaciones, insistentes pero inoperantes.

Sobre la campana, prácticamente en la última jugada, firmó Ibai Gómez la diana de la segunda victoria de seguida del Alavés (0-1), que se llevó los tres puntos de Zorrilla ante un Valladolid que sigue sin marcar -es el único de la categoría que no lo ha hecho-.

El Villarreal despertó a costa del Leganés, al que venció en Butarque (0-1) y le dejó en el 'farolillo rojo de la tabla', con un tanto del colombiano Carlos Bacca a los 64 minutos, tan solo cinco después de reemplazar a Toko Ekambi.

El equipo de Javi Calleja estrenó así su casillero de victorias y encara el estreno europeo del jueves ante el Rangers con una mejor sensación.

La cuarta jornada de LaLiga Santander se completará este lunes con el encuentro en Montilivi entre el Girona y el Celta, que de ganar alcanzaría al Real Madrid y se situaría a dos puntos del Barcelona, líder en solitario y único que cuenta sus partidos por victoria.