Diario Vasco

Valladolid, 16 sep (EFE).- El técnico del Alavés, Abelardo Fernández, celebró la victoria de su equipo en el estadio José Zorrilla y dijo que la logró por la "humildad, el trabajo y la solidaridad" de sus jugadores en un campo que "es difícil" y ante un rival, el Real Valladolid, que jugó "muy bien".

De hecho, reconoció que en la primera parte su equipo "no entró bien en el partido", que fue "dominado territorialmente" por los locales, pero hizo un cambio táctico, "introduciendo un pivote entre los dos centrales para dar más salida al balón" y, si bien "no hubo ocasiones claras", sí "igualaron" el choque.

En su opinión, durante la segunda mitad el Alavés "jugó minutos muy buenos y se generaron buenas acciones", si bien también admitió que el Real Valladolid "dominó al final" y "cuando más volcados estaban", aprovecharon la contra, su seña de identidad, para llevarse la victoria.

"Ellos tuvieron la clara ocasión de Keko en los últimos compases y, cuando más estaban más entregados, pudimos aprovechar un error que hay que celebrarlo, porque además ha sido en el minuto 93", dijo, cuando ya todos esperaban el pitido final y sumar un punto.

Según Abelardo, es la contra uno de sus "puntos fuertes" y, en este caso, ha tenido una gran recompensa, en forma de tres puntos, aunque advirtió de que "queda mucho camino y mucho que mejorar", de ahí que haya llamado ya al trabajo a sus jugadores "para preparar el siguiente partido ante el Rayo con la misma humildad y trabajo".

"Seguir mejorando día a día es el objetivo", añadió Abelardo, quien consideró que el equipo, "defensivamente, ha estado bien, con buenas coberturas en el medio del campo, que han permitido coger segundas jugadas", al tiempo que destacó el "buen inicio" del Alavés, a pesar de haber tenido enfrente "duros rivales".