Diario Vasco

Pekín, 15 sep (EFE).- Un libro del historiador barcelonés David Martínez-Robles busca rescatar del olvido la figura del catalán Sinibaldo de Mas (1809-1868), quien a mediados del siglo XIX negoció el primer establecimiento de relaciones entre España y China pero murió siendo agente secreto del Imperio Qing en Europa.

La obra, de la editorial Marcial Pons, lleva por título "Entre dos imperios. Sinibaldo de Mas y la empresa colonial en China, 1844-1868" y se publicará el próximo 10 de octubre, la misma fecha en la que hace 154 años China y España firmaron con la mediación del barcelonés el acuerdo de amistad que inició sus lazos oficiales.

El libro mostrará un personaje que trasciende el papel de simple diplomático, pues también fue teórico político, retratista, políglota y, en suma, un aventurero.

"Es un hombre clave porque inaugura las relaciones diplomáticas", entre España y China, señaló Martínez-Robles en una entrevista a Efe en Pekín, donde el profesor de la Universitat Oberta de Catalunya adelantó algunos rasgos del personaje en un seminario sobre la historia de los lazos chino-españoles.

"Pero no sólo es un representante diplomático, es una figura con una formación intelectual muy potente", que, por ejemplo, llegó a inventar un sistema de escritura con vocación universal que estaba ligeramente inspirado en los caracteres chinos.

Mas, nieto del fundador de la Escuela de Náutica de Barcelona, se crió en una familia de clase media en la Ciudad Condal y desde muy joven mostró interés por los idiomas, el comercio con otros mundos y los viajes.

La figura de Ali Bey, su paisano barcelonés que a principios del siglo XIX "exploró" Oriente Próximo e incluso se disfrazó de musulmán para entrar en La Meca, fue seguramente uno de sus inspiradores.

Pronto llegaría su oportunidad de ver mundo, cuando con unos 24 años se le encargó una gira diplomática para conocer la realidad colonial, recorriendo Egipto, la India o las Filipinas (aquel viaje debería haber terminado en China, pero cayó enfermo y no pudo llegar a ese destino).

Fue una travesía de película, de ocho años, en la que el Gobierno español, arruinado por las guerras carlistas, pasó tiempo sin pagarle un sueldo, por lo que Mas se tuvo que buscar la vida como pudo, por ejemplo comerciando con alimentos en el Nilo egipcio o pintando retratos al óleo en la India.

Más tarde llegarían tres viajes a China (1844-46, 1848-51 y 1864-68) en los que sería primero cónsul español y más tarde ministro plenipotenciario (lo que hoy en día sería un embajador), en el complejo contexto de las Guerras del Opio.

Para España, entonces un imperio en decadencia, "China no deja de ser un anhelo, un horizonte, pero la capacidad de acción de España allí es muy pequeña", reconoce Martínez-Robles.

Uno de los hechos más llamativos de la biografía de Mas llegó en sus últimos años de vida, cuando debido a diferencias con las autoridades españolas dimite como ministro plenipotenciario en Pekín y, desligado de esa diplomacia, es contactado por el Gobierno chino para una misión secreta.

Mas, amigo del príncipe Gong (entonces el político de más poder en la dinastía Qing) y contactado por el director de las aduanas chinas, el escocés Robert Hart, es convencido para encabezar la llamada "misión Emily", por la que China ofrecería a Portugal la compra de su colonia de Macao.

"Lo consideraban muy bien preparado pues conocía el mundo chino y tenía muchos contactos con el gobierno portugués", cuenta Martínez-Robles a Efe, aunque la misión se desbarató porque Mas falleció en 1868 en Madrid, antes de poder llegar a Lisboa para iniciar las negociaciones, por una enfermedad desconocida.

La "misión Emily" se canceló con la muerte de Mas, al no encontrar un digno sustituto, y Macao permaneció en poder de Portugal 130 años más, ya que no retornó a la soberanía china hasta 1999.

Mas podría figurar ya por todo ello en los libros de Historia, pero además fue un fecundo escritor de toda clase de temas, como el iberismo (ideología que proponía la unión dinástica entre Portugal y España), que él defendía precisamente tras fijarse en el ejemplo de China, un imperio con cientos de idiomas que era más fuerte unido.

Asimismo escribió profundos análisis sobre China o el colonialismo en Filipinas, además de ser uno de los pioneros de la fotografía en España y el mundo colonial.

"El hecho de ser de una nación con escaso recorrido en China hace que sea un personaje poco conocido", lamenta Martínez-Robles, quien espera, no obstante, que su libro arroje luz y reivindique la azarosa vida de Sinibaldo de Mas.