Diario Vasco

Manila, 15 sep (EFE).- El paso del tifón Mangkhut por Filipinas ha dejado por el momento dos víctimas mortales, como consecuencia del deslizamiento de tierras en la región de Coordillera, en el norte del país.

El Centro Nacional de Reducción de Desastres (NDRRMC) confirmó hoy las dos primeras muertes causadas por Mangkhut, el mayor tifón de la temporada, pero no reveló sus identidades.

Las autoridades están a la espera de un recuento más preciso de daños y de posibles víctimas, ya que las regiones que sufrieron el azote del temporal, bautizado localmente como Ompong, son áreas montañosas de difícil acceso en el norte de la isla de Luzón.

Tras tocar tierra en la localidad de Baggao, en la costa nororiental de Filipinas, hoy sábado a la 1.40 hora local (17.40 GMT del viernes), Mangkhut arrastraba vientos con rachas de hasta 305 kilómetros por hora, lluvias torrenciales y provocó olas de hasta seis metros.

En su trayectoria hacia el oeste, el tifón se fue debilitando ligeramente y abandonó el territorio filipino alrededor de las 10.00 hora local (2.00 GMT) con rumbo a Hong Kong (China) con vientos sostenidos de 170 kilómetros por hora y rachas de 260.

En las áreas golpeadas por el tifón se han visto estampas de árboles y postes de luz caídos, carreteras cortadas y precarias viviendas totalmente destruidas.

En todas las regiones que recibieron el embate del tifón se ha evacuado a más de 50.000 personas, mientras que más de 5,2 millones de filipinos que viven en un radio de 125 kilómetros de la trayectoria que siguió Mangkhut, según datos del NDRRMC.

Las autoridades filipinas han advertido de que la fuerza destructora de Mangkhut puede ser semejante a la de Haiyan, un supertifón que causó más de 7.000 víctimas entre muertos y desaparecidos y 16 millones de damnificados en noviembre de 2013.

Sin embargo, la zona donde azotó Mangkhut está menos densamente poblada y se encuentra protegida por montañas que amortiguan el impacto del tifón, por lo que el potencial de víctimas es menor.

Desde el Gobierno filipino han asegurado estar preparados para lograr "cero víctimas" por el paso de este feroz temporal y han movilizado 30 millones de dólares (unos 27 millones de euros) para la respuesta de emergencia.