Diario Vasco

Vigo, 15 sep (EFE).- El entrenador del Celta de Vigo, Antonio Mohamed, afirmó este sábado que el partido contra el Girona es "una buena prueba" para que su equipo ratifique su prometedor arranque de curso, el cual a él no le ha sorprendido porque el argentino confiaba en alcanzar el primer parón liguero con nueve puntos.

"Yo esperaba haber sumado nueve de nueve, por eso no estoy contento", respondió el técnico celeste cuando se le preguntó en rueda de prensa si estaba satisfecho con los siete puntos que han sumado en las tres primeras jornadas.

Avanzó que "posiblemente" repetirá en Montilivi el mismo once que alineó ante el Atlético de Madrid, y restó importancia a los números del Celta en el estadio del Girona "son estadísticas que a veces influyen en lo psicológico pero nosotros tenemos la mentalidad de trabajar partido a partido y jugamos igual en casa que fuera".

"Es un rival duro, que modificó el sistema en la tercera jornada. Venía jugando con cuatro defensas y en su último partido lo hizo con cinco. Le dio resultado y seguramente repetirá. Su entrenador los hace jugar, tiene buenos delanteros y mucha altura a balón parado. Es un buen rival para ratificar lo que venimos haciendo", subrayó.

No obstante, lo que más le preocupa a Mohamed son "las pérdidas" de sus futbolistas en la zona de creación: "Estamos trabajando en mejorar nuestro primer pase, hacemos mucho hincapié en que el primer pase sea respaldado. Luego hay muchas situaciones, pero la idea es mantener la portería a cero y llevar el partido a donde nosotros queremos, a generar más ocasiones que el rival".

En este sentido, abundó en que su idea será "quitarle rápido la pelota y finalizar todas las jugadas" porque tener "más o menos tiempo" la posesión no le inquieta "demasiado".